Imágenes paganas
por Salvador D’Aquila
09 nov 2016
Primera. Luis D’Elía, Fernando Esteche, Gabriel Mariotto y Amado Boudou, con los pantalones arremangados, remojando sus pies en la fuente de la Plaza de Mayo. Triste remedo de Las patas en la fuente, icónica imagen de un 17 de octubre ya demasiado lejano en el tiempo para que estos protagonistas falsarios puedan recordar el verdadero significado de aquel momento y de aquella circunstancia. Trato de imaginar quiénes podrían festejar o celebrar esta foto de la desvergüenza, pero no se me ocurre. Porque más allá de que se adhiera al peronismo o no, esta imagen no puede causar otra cosa que vergüenza ajena.
Segunda. El Presidente de la Nación, Mauricio Macri, junto al Gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, acompañado del Intendente de la localidad de Hernando, Gustavo Botasso, cantando, bailando y chocando las caderas entre sí al ritmo de la música. Un juego de diversión propia de un ambiente muy distinto al de un acto oficial que tiene como protagonista principal a quien conduce un barco con demasiados pasajeros en zozobra. Todo bien desentonado.
Tercera. Miguel Pichetto, Senador de la Nación y Presidente de la Cámara Alta. Contrariando con sus dichos una cultura y una tradición que hizo grande a nuestro país: la inmigración. Y desconociendo a la propia Constitución que en su prólogo asegura los beneficios de la libertad para nosotros, para quienes nos continúen y también “para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.
Cuarta. Fernando Esteche, “líder revolucionario”, triste, oscuro, violento y acomodaticio personaje de la política argentina. “Avisando” que algún juez que eventualmente ordenara la detención de la expresidente, podría ser “sacado del juego” de distintas formas, si fuera necesario, hasta con su propia muerte. El mismo Esteche que hemos visto en tantísimas otras fotos con sus adláteres de rostro cubierto y palos en las manos.
Son apenas unos botones de muestra de los últimos días. Se podrían agregar demasiados otros ejemplos. Más allá de que algunas de estas imágenes puedan rozar lo delictual y otras no, son la muestra de una forma decadente de hacer política que obstaculiza aquellos propósitos nobles que nuestra Constitución enumera en su prólogo como destino para nuestra Nación. Anhelos legítimos, algunos frustrados desde hace décadas y otros en franco retroceso. Fotos e imágenes desangeladas de esta Argentina que pugna por crecer en todo orden y convertir en realidad las aspiraciones de una inmensa mayoría.
Mejor, aquellas de la canción.
“Un remolino mezcla los besos y la ausencia. Imágenes paganas se desnudarán en sueños.”