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por Alejandro Muñoz – 22 nov 2021

 

Con 1.500 efectivos policiales correspondientes a la División de Caballería, perros, Infantería, Grupo de Prevención Motorizada (GPM) y personal de seguridad privada, se disputó la final de la Primera Nacional por un ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino. El estadio elegido, luego de muchas idas y vueltas, fue el Florencio Sola, de Banfield. Algunos meses atrás, la dirigencia de este club tuvo la idea de eliminar cualquier tipo de alambrado o acrílico que separara las tribunas del campo de juego.

 

Con tantos problemas que generó este partido, por los errores/horrores arbitrales que beneficiaron a Barracas, conjunto desde el que Claudio Tapia comenzó a erigirse como mandamás de la AFA; con tantas especulaciones por parte de la prensa y de la opinión pública futbolera, si había que elegir un estadio conociendo también la multitud y los antecedentes de los seguidores de Tigre... ¿había necesidad de optar por un estadio sin alambrado?

 

Todo terminó en paz. Así que no hay nada más para analizar.