por Alejandro Muñoz – 20 abr 2022
El fin de semana visitamos la muestra Gamergy, que se desarrolló en Tecnópolis. Y a lo largo de tres días, permitió a los seguidores de los videojuegos estar cerca de sus ídolos. ¿Ídolos? Sí.
Nos sorprendió que, a metros del ingreso al parque, había “manteros” vendiendo remeras, banderas, vinchas. ¿Con la cara de Messi? ¿De Abel Pintos? ¿De Boca o River? No. De Tiago PZK, Robleis y Momo.
El mundo virtual se ha ampliado y hoy conviven chicos y grandes que siguen a determinados equipos (Boca, River, Furious, 9Z Team, Kru, por nombrar solo a algunos) que desarrollan sus competencias en distintos juegos. Desde el tradicional FIFA o PES de fútbol, pasando por el popular “LOL” (abreviatura de League of Legends) y Valorant, que son juegos de rol y que consiste en “eliminar” rivales utilizando diferentes armas.
Así, en Tecnópolis, alrededor de 50 stands similares a la Feria del Libro, ofrecían la posibilidad de tirarse en un sillón a ver una película, o jugar al metegol, o enfrentarte a un amigo en un partidito de FIFA, o jugar al básquet, o participar en sorteos, o sentarte en una PC y que te expliquen cómo está compuesta. Un abanico de posibilidades infinitas que se completaba con estudios de radio instalados para transmitir en vivo desde el evento, además de un auditorio que explotaba de gente con recitales que tenían entre 3 mil y 5 mil personas y, enfrente, otro auditorio donde, por ejemplo, se disputaba la final de la Copa Libertadores de LOL entre dos equipos mexicanos y los seguidores “hinchaban” y aplaudían cual partido de fútbol.
Alrededor de la muestra, decenas de padres caminaban de un lado a otro, buscaban algún kiosquito o algún asiento para esperar a los más chicos, sin entender demasiado ese mundo pero conscientes de que algo nuevo está pasando.
“A lo que más jugué yo de chico fue al Pacman”, nos cuenta alguien que ya superó las cuatro décadas.