Amor por la camiseta

por Alejandro Muñoz
09 feb 2017
Hablemos de Carlos Berlocq. ¿Qué es lo que sienten algunos tenistas, sobre todo argentinos, cuando tienen que representar al país en la Copa Davis?
El oriundo de Chascomús no es un súper dotado en este deporte. Tanto en singles como en dobles nunca se ha destacado mucho en el ranking de la ATP, pero cada vez que le tocó jugar para Argentina, respondió.
El himno, los colores, la celeste y blanca, las batallas a cinco sets y el reconocimiento con el particular (y quizás tribunero) festejo de romperse la remera tras ganar, han situado a Berlocq entre los deportistas más queridos por el público argentino en base a su entrega. Ejemplos puede haber de sobra: Mascherano, Nalbandián (aunque en este caso, el cordobés tenía un juego vistoso además de ansias de representar al país), Scola, Nocioni y la lista puede continuar.
¿El aliento agranda a Berlocq? Sin lugar a dudas. ¿Sale a jugar sin presión por ser un jugador de bajo ranking? También puede ser. Lo cierto es que esa clase de compromiso tiene, puede y debe contagiar al resto de los tenistas.
Si no, no se explica que Horacio Zeballos, lesionado, no haya podido jugar la serie contra Italia pero, sin embargo, el mismo lunes que Pella perdía con Fognini, él estaba jugando (y perdiendo) en un ATP en Quito…