por Juan Carlos Latrichano – 21 nov 2019

 

Una de las noticias de hoy, 21 de noviembre de 2019, da cuenta de que en el mes de septiembre la industria se contrajo un 7%, acumulando 17 meses de caída.  En medio de esta verdadera tragedia, los economistas liberales insisten en sus críticas con relación  a la emisión monetaria.  Algunos son más precisos y dicen que primero hay que producir y luego emitir.  Indudablemente, pierden de vista que esto se intentó en el último trimestre del año pasado y en los nueve primeros meses de este año.  El resultado no pudo ser peor.  La economía cayó estrepitosamente, mientras que los precios crecieron en más de un 50%.

 

En la actualidad, los alarma el hecho de que el Gobierno modificó la política.  En efecto, emitió  en octubre un 3% y un 15% en noviembre.  Paradójicamente, en octubre la tasa de inflación fue menor que la de septiembre.  Les cuesta admitir que cepo mediante, la oferta de dólares aumentó y que ello mejoró la demanda de dinero.

 

En adelante, el nuevo Gobierno debe poner el acento en producir.  Para ello, deberá lograr que la emisión monetaria impulse la demanda de bienes en lugar de la especulación.  Si esto se logra, habrá más dinero pero también más bienes.  En ese caso, la inflación podría llegar a descender.

 

Sólo resta ver la efectividad de esta política.

 

 

por Juan Carlos Latrichano – 14 nov 2019

 

Si existe algo inobjetable es que durante el mandato de Evo Morales la economía boliviana no paró de crecer.  Al mismo tiempo, la inflación estaba dominada, la deuda como porcentaje del PBI disminuía y las reservas crecían.  Todo ello en el marco de una política inclusiva.

 

Sin embargo, ya han aparecido los liberales criollos que sostienen que el crecimiento se venía  dando desde mucho antes de la gestión de Evo Morales.  Y que el mismo, era producto del buen precio que tuvieron los commodities, especialmente los hidrocarburos.

 

Llama la atención que cuando el éxito ocurre en los países que aplican programas liberales, parece que allí los precios internacionales no inciden.

 

Más allá de eso, debo señalar que siempre el comportamiento de los precios es una condición necesaria pero no suficiente.  Desde luego, lo esencial es la política económica.

 

 

por Juan Carlos Latrichano – 30 oct 2019

 

El domingo 27 a la noche, el directorio del BCRA bajó el máximo por persona para adquirir dólares a precio oficial.  Pasó de un límite de 10.000 a 200 dólares.  La necesidad de bajar el parámetro era evidente.  Tras el primer día de aplicación, pudimos observar el descenso del precio de la divisa, tanto del oficial como del blue.  Al mismo tiempo, el Central no perdió reservas.  Ambos objetivos alcanzados parecían un imposible la semana pasada.  Varios analistas pedíamos un achique de la pauta, aunque no en forma tan abrupta.

 

A priori podemos decir que se redujo  la hemorragia.

 

¿Cómo sigue esto hacia adelante?

En principio, es probable que en los próximos días se incremente la brecha entre el dólar oficial y el blue.  Si esto es así, la tentación diabólica estará al acecho.  Los importadores, si pueden, sobrefacturaran; y los exportadores, subfacturaran.  Ello hace necesario extremar controles.  Por otra parte, será  necesario lograr que los ingresos pendientes de los exportadores se realicen.  Para ello, impedir que accedan al crédito sin que hagan ese paso será más que necesario.  Finalmente, poner un límite en el gasto de los usuarios de tarjetas de crédito en el exterior, será un complemento imprescindible.

 

Cerrada definitivamente la hemorragia, cabrá hablar de producción.

 

 

por Juan Carlos Latrichano – 08 nov 2019

 

Parece una noticia irreal, pero afortunadamente es cierto.  Desde el 28 de octubre hasta el 7 de noviembre, el Banco Central habría comprado entre quinientos y setecientos millones de dólares.

 

¿Qué es lo que hizo que se discontinúe la tendencia de ventas permanentes?

Indudablemente, la pauta de doscientos dólares mensuales impuesta a cada persona.  Recordemos que la pauta vigente hasta el día 25 de octubre era de 10.000 dólares.

 

Más allá de la mala prensa que tiene este tipo de medidas, debemos apuntar que el mercado consideró que esta disposición era efectiva; y por lo tanto, decidió desprenderse de divisas, atento a la idea de que el tipo de cambio se estacionaria en la zona de 60 pesos.  La falta de pesos colaboró en igual forma.

 

En medio de esto, ayer se abonaron más de doscientos millones de dólares  en concepto de intereses del Bonar 24.  Y ni se notó en el movimiento de  las reservas.

 

No es para dar la vuelta olímpica, pero es una buena noticia.

 

 

por Juan Carlos Latrichano – 26 oct 2019

 

El candidato por el Frente de Todos dio indicios de que iniciará su gestión  conformando un Consejo Económico y Social, que en la parte inicial lleve a un pacto de las fuerzas en pugna, especialmente empresariales y sindicales.  Se aspira a frenar el impulso inflacionario, al tiempo de pautar incrementos salariales que jueguen en función  de ese objetivo.

 

Cabe destacar que este tipo de acuerdos tiene muy mala prensa, especialmente porque se lo relaciona exclusivamente con el congelamiento de precios.  Sin embargo, debemos destacar que es mucho más que eso y que en materia de precios se trata de pautas acordadas.

 

La experiencia en Europa es rica en este tipo de políticas.  Particularmente Holanda, superó la crisis de la década del setenta con esta aplicación.  Cabe agregar que a la fecha esto está  pautado por ley y se aplica en forma permanente.

 

Para comenzar a tener éxito con esta herramienta, en nuestro país  debemos tener un conocimiento profundo de la misma.  De lo contrario, cualquier crítica la hará vulnerable.  Si esto ocurre, la puja distributiva será irrespirable.