por Leonardo Saphir – 10 ago 2022
A partir de los aportes de Albert Einstein a principios del siglo XX, en la física moderna ya no se analizan por separado los dos componentes del espacio y el tiempo. Se estudia el modelo matemático espaciotiempo. Sin embargo, ya que estos artículos pretenden ser comprensibles para la mujer y el hombre común, para hacerlo más entendible para ellos utilizo ambos componentes, espacio y tiempo, por separado. Ejemplos de tiempo, son: el segundo (s), el día o el año; ejemplos de espacio, son: el metro (m), el metro cuadrado (m2), el metro cúbico (m³).
En las últimas dos entregas, en las prospectivas de la genología y de los elementos subatómicos, se analizó la dimensión tiempo (t) a través de dos líneas o coordenadas. La primera, desde el origen y el fin del mismo, que van desde el -∞ hasta el ∞ (eje x); y la segunda, desde el 0 hasta el ∞ (eje x positivo). En ambas se muestran: una variable explícita, el tiempo; y una o más variables implícitas, ocultas. La más importante es el conocimiento total en la primera línea, y solo el conocimiento científico en la segunda. Como ya hemos dicho, al conocimiento espiritual lo dejamos para más adelante. El punto de ruptura es el punto 0 o el medio de la línea.
Como ejemplo de la dimensión espacio, siendo la posibilidad fáctica el gráfico tridimensional, el de la izquierda permite los tres planos (m, m2 y m³). Pero para graficar la cuarta dimensión es necesaria un artilugio como el de la derecha, donde son posibles las cuatro dimensiones (m, m2, m³ y t)

Como complemento señalo que si quisiera ver la evolución en otras ramas del conocimiento tengo que dibujar diferentes líneas paralelas a este eje de coordenada llamada abscisa (horizontales, ejes x), por otras líneas paralelas llamadas ordenadas (verticales a 90°, ejes y). Pero aún no llegamos a eso.
La dimensión espacio tiene tres magnitudes: el ancho, el alto y el largo (m, mz y m³).
Finalizo este aspecto temporal de la cuestión adelantando la opinión por la cual, teniendo una formación religiosa, afirmo tajantemente que el análisis científico es incompleto. ¿Por qué?, porque no llega al número cero; se aproxima, pero no llega a la nada. Por tanto, el cero está en la otra línea representada por la fe. Pertenece a la semirrecta izquierda, el conocimiento espiritual.
Hasta aquí, parece bastante comprensible lo sostenido. Donde se empantana la cuestión es en la clasificación de las ciencias. Modernamente ellas son las ciencias formales, las ciencias naturales y las ciencias sociales. Pero el encasillamiento de las distintas ciencias es lo que genera más dificultad; sobre todo, cuando aparecen nuevas especialidades. Así, la lógica y las matemáticas son formales, ¿pero la física y la química aplicadas, también? La biología y la astronomía son ciencias naturales, ¿pero la agricultura y la ganadería, también? La medicina y la sociología son ciencias sociales, ¿pero la robótica y la genética, también? La filosofía, el arte, el deporte, la teología, ¿tienen categoría de ciencia?
No quiero entrar en el debate ya que no es el tema central y no tengo certezas firmes. Todas ellas son interpretaciones epistemológicas de diversos autores especialistas en el lenguaje. Y las escribo como yo las entiendo.
El gráfico siguiente combina una forma sencilla pero explicativa y práctica de abordar las premisas del lenguaje. Entre creencias y verdades se construye el conocimiento.

Como colofón de este enfoque de la Ciencia, somero e incompleto, cierro otro capítulo. A partir de las próximas notas empezaremos a analizar aspectos puntuales de la prospectiva como, por ejemplo, el modelo de ciudad que imagino, según cambios que se producirían en el futuro, y las proyecciones para las generaciones, la actual alpha y la siguiente beta. Es decir, desde el presente hasta el año 206010 (notación decimal) o 40148 (notación octal), aproximadamente.
Ah, recuerdo ahora… El año 20608 y las predicciones de Daniel, Juan y Newton sobre el fin de los tiempos (tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo). Hace rato que no escucho sobre el tema. Como es un tema de prospectiva, voy a investigar. Si encuentro algo, se los comparto, estimados lectores.
por Leonardo Saphir – 08 jul 2022
A pesar del desarrollo vertiginoso y la velocidad a la cual avanza la tecnología de las escalas desde el propio átomo, todavía no se han podido tomar fotografías fidedignas de las partículas infinitesimales. Son realmente invisibles para el ojo humano. La luz visible, la luz que se ve, no puede resolver su imagen. Por lo tanto, la imagen real de un átomo es matemática. Lo único que perciben los físicos es la matemática y la imagen matemática es la hasta ahora la única y verdadera imagen del átomo.
Si bien el Bosón de Higgs y sus parientes magnéticos son las masas infinitesimales más pequeñas estudiadas hasta el presente, no quiere decir que efectivamente lo sean. De hecho, su peso se mide en Gigaelectrovolt (GeV) y tiene su equivalente en gramos. Y como equivalente no es lo mismo que igual, optamos por crear un término nuevo de medición no aplicado a fuerzas clásicas sino a fuerzas infinitesimales, en las cuales “magnitudes de peso” suena anacrónico. Entonces, hablamos de magnitudes de invisibilidad como la unidad de los electrovoltios (1 eV). Asimismo, valen dos aclaraciones:
1. Los múltiplos y submúltiplos tienen los tradicionales prefijos. Un Gigaelectrovolt (1 GeV) = 109 eV. Un decielectrovolt (1 eV) = 10-1 eV.
2. Existen múltiplos mayores y menores a la unidad como: Exaelectrovolt por un lado y Nanoelectrovolt por el otro.

Con respecto a los átomos, lo dicho: no se pueden observar a simple vista. El tamaño más normal es de 0,32 nanómetros. Un fotógrafo logró hacerlo difusamente y solo la iluminación lo ha hecho posible. Es el pequeño punto violeta en el centro de la imagen mostrada seguidamente, rodeado de estroncio. Ese es el solitario átomo.

Lo que se muestran en las ilustraciones son dibujos diseñados por computadoras. Como ya hemos dicho, los colores son variopintos. La paleta van del negro al blanco, rojo, azul o naranja-cian. También las formas son de núcleos redondos, rayos elípticos u ondulados. La imaginación de los dibujantes es amplia. Tampoco se distingue en el dibujo el elemento de la tabla periódica del que se trata.

Reiteramos una aclaración hecha en una nota anterior y que adquirirá mayor importancia más adelante: en la mecánica cuántica, la partícula elemental no termina en la nada, en el cero (0). En las ciencias exactas, se extraen conclusiones particulares a partir de premisas o hipótesis generales (método deductivo). Luego, la experimentación determina si la teoría esbozada se transforma en una ley científica (método inductivo). Lo que está en discusión es el límite inferior. Se experimenta un primer caso, luego un segundo caso, después un tercero, y así sucesivamente. En el caso de que se usen las matemáticas, el principio de inducción es completo si comprobada la verdad en los primeros casos, se supone que la condición se cumple para un caso n y se analiza un caso n+1. Si se cumple también, entonces la ley es verificada.
Lo que siempre me pregunto: ¿y el caso del número 0 no se verifica? Parece que a la ciencia no le interesa. Pero a la espiritualidad sí le interesa. Volveremos sobre el punto.
por Leonardo Saphir – 27 may 2022
El término genología (no confundir con genealogía) proviene del griego antiguo genos (henos), que significa nada; y logos (lohos), que significa pensamiento. Es decir, pensamiento o estudio de la nada. Lo curioso del sustantivo genología es que no figura en el diccionario de la Academia Real Española: aparece subrayado en rojo, como señalan los errores; ni tampoco en las indicaciones de Revisar ABC Ortografía y gramática, en el Microsoft Word.
Esta serie de notas comenzó el 3/09 del año pasado con la que, a modo de introducción al tema, se tituló con el mismo nombre de la columna: Prospectiva. Le continuó La nada (18/09), dándole ya entidad al término Prospectiva y anticipando lo que se corroborará en las notas que le seguirían.
Hasta la última del 8/05/22, se desarrollaron correlativamente, desde el pasado hasta el presente: Algo, Avanzada, Prospectiva moderna, El inicio, Ciencia y religión, La generación alpha, El año 2022, La generación alpha (II), La metodología científica y La metodología teológica. Son 10 presentaciones, en numeración decimal; o 12, en numeración octal.
A partir de ahora retomo el futuro. En el artículo Ciencia y Religión (o más propiamente Religión y ciencia), del 3/12/21, comento la aparición del libro de Isaac Newton, Observaciones sobre las profecías de Daniel y el Apocalipsis de Juan, que trata acerca de su visión espiritual del universo y su contraposición con el enfoque científico. A lo largo de la línea cuyos extremos indican el principio y el fin de los tiempos, existen las diferentes teorías que van del origen divino de la fe hasta las conclusiones del razonamiento humano. Como solo existe una sola verdad, no dos, entre ambos extremos se encuentra la única y eterna verdad. Las otras son aproximaciones por izquierda y por derecha. Ese punto medio es el que denomino Genología.

Como ejemplos, solo se han señalado cinco categorías: dos a la izquierda, del -∞ al 0; y dos a la derecha, del 0 al ∞; separados por una quinta. Pero pueden ser muchas más, según sean disciplinas con sentido espiritual o con sentido material, respectivamente. Esta quinta categoría es el 0, por lo que siempre afirmo que este también es un número.
Las ilustraciones que se exponen a continuación corresponden al punto medio (o cero) y las dos siguientes al Bosón de Higgs (el punto más pequeño de la materia) y al universo en expansión que la teoría científica ha detectado.
Solo se puede mostrar el lado de la derecha del punto medio. Porque el lado izquierdo de dicho punto, por pertenecer a la fe espiritual, es todavía inaccesible a la mente humana. Aún necesito estudiar con mayor profundidad libros religiosos y filosóficos para tener una mediana autoridad en la materia, al menos hasta el año 204810 (40008).

por Leonardo Saphir – 14 jun 2022
En la nota anterior hemos retomado el futuro como elemento central. Que también es prospectiva, porque son temas que aún son teoría y no leyes científicas formalmente demostradas. Para su desarrollo, intentaremos utilizar el lenguaje más sencillo posible, accesible para aquellos a quienes la curiosidad los mueva a intentar superar la dificultad.

Estamos en el punto cero, en el centro de la coordenada. En el análisis que ahora comenzamos y que continuará en las notas subsiguientes, obviaremos por el momento las categorías con sentido espiritual y bajo el dominio de la fe, que se ubican en la mitad izquierda de la ilustración. Y nos enfocaremos en aquellas que corresponden a la otra mitad, bajo el dominio de la ciencia y con sentido material. Para facilitar la explicación, el análisis no será solo matemático, como sugiere el instrumento cartesiano, sino uno más amplio que el tradicional, que puede abarcar distintas disciplinas científicas, tanto las naturales como las sociales.
Hoy nos acercamos a una teoría relativamente nueva, de una partícula pequeñísima, subatómica y fundamental del campo del Universo: el bosón de Higgs. En las primeras ecuaciones, allá por la década del 60, cuando todavía no se habían desarrollado unidades especiales para medirla (lo cual se logra recién a principios de este siglo), su medida era 10-37, mucho más pequeña que el átomo.
(Una sugerencia: cuando piensen en números, también piensen en cosas o sustantivos; así como cuando, por ejemplo, contamos dinero, no decimos que son solo 10, sino que son 10 pesos).

No es una foto, sino un dibujo: una traza hipotética del bosón de Higgs en una colisión simulada de protón-protón.
El bosón de Higgs pesa 126 GeV (gigaelectronvolt). GeV: una nueva unidad de medida en la física de partículas, creada a partir de los estudios experimentales de la nanotecnología y a través de nuevos instrumentos, cuyo mayor exponente es el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), inaugurado en el año 2008.
Para hacer una comparación con la literatura y notación anterior, mostramos a continuación la fórmula ya conocida, de Albert Einstein; y la nueva propuesta, no oficializada. En ellas, E (Energía) y M (Masa) son equivalentes.
E = mc² (Einstein) M = 126 GeV/c² (Propuesta)
Y en términos de unidades más conocidas, se transcribe la equivalencia con los tradicionales kilogramos:
1007926102984001 GeV = 7-17 kg. / 1GeV = 7-20 gr.
¡Un número infinitesimal imposible de medir!
Al bosón de Higgs también se lo conoce como Partícula de Dios, por su acercamiento al punto cero, punto de encuentro donde está la única verdad de este enriquecedor debate científico-religioso.
A principios de junio de 2022 se anunció una nueva partícula, hasta ahora indetectable, conocida como modo axial del bosón de Higgs. Define la masa de Higgs, una suerte de pariente magnético. La presentamos con el dibujo con el cual se divulgó:

Avanzamos en nuevos conocimientos que se van produciendo desde el microcosmos, como estos del bosón de Higgs y su pariente magnético; hasta el macrocosmos del Universo. Más adelante, también intercalaremos aspectos positivos que el progreso de la vida cotidiana nos brinda a los seres humanos. Los espero, estimados lectores.
por Leonardo Saphir – 08 may 2022
Definición: Es el procedimiento investigativo utilizado esencialmente en la creación del conocimiento basado en la fe. En particular, es la formulación de la naturaleza de Dios, su palabra, sus hechos y su Plan Divino “determinado”. Se trata de un plan perfecto, con un principio y un final. Y lo pongo entre comillas porque debo preguntarme: ¿por Dios o por los seres humanos? Y como esta respuesta conlleva una larga consideración según el punto de vista de creyentes, agnósticos o ateos que no viene al caso, lo dejo ahí.

Otra vez comienzo con el análisis prospectivo que generalmente va al final. En este, también termino con un pequeño interrogante, el cual es un adelanto de un enfoque que desarrollo en próximas notas.
No sé si han notado estimados lectores, que el texto que antecede es casi una copia contrafáctica de la introducción del artículo anterior en el tratamiento de la metodología científica.
Ahora sí, cambio el ejemplo. Pero para que vean que no propongo algunas trampitas que se utilizan en los debates entre ciencia y religión, donde se emplean dos idiomas diferentes, el de las letras y los números, es un ejemplo numérico. También usaré un razonamiento lógico utilizado en la ciencia, el inductivo, más propiamente el principio de inducción implícita completa, que incluye el cero (0) y el infinito (∞).
Cuando los desarrollos de la física moderna descubrieron la expansión del universo y los estados subatómicos, comenzó una carrera que hasta ahora llegó desde el átomo hasta los electrones, protones, neutrones, quarks, y otros; y también los recientes bosones, curiosamente llamados partículas de Dios, cuyo tamaño es minúsculo (1/1037).
También se han enumerado otras fuerzas gravitatorias distintas a la gravedad (formulada en el siglo XVIII por Isaac Newton), como la fuerza débil, el electromagnetismo y la fuerza fuerte. Incluso se enuncian hasta diez fuerzas más. Especulaciones recientes están estudiando divisiones más pequeñas del átomo y muchas fuerzas adicionales. ¿Llegarán a valores nulos o fuerzas infinitas?
Como curiosidad se muestra la famosa fórmula de Albert Einstein: e=mc², enunciada hace 100 años y la última fórmula:

¡¡¡Y esto es sólo un extracto!!! En los videos y fotos vemos pizarrones enteros completos del formuleo total.
La incógnita enunciada al principio de la nota es: ¿será la teoría unificada o teoría del todo, la visión científica del Padre Celestial?




