Las correcciones pendientes de la política económica
por Juan Carlos Latrichano
25 abr 2017
No debería haber ningún tipo de duda acerca de que uno de los problemas es el atraso cambiario. El mismo se puede apreciar a partir de la evolución del índice del tipo de cambio multilateral real que elabora el BCRA. En efecto, el promedio de enero 2016 daba un valor de 98.1, mientras que el correspondiente a los primeros 24 días de abril de 2017 alcanza un valor de 84.3; es decir, que tenemos una baja del 14 por ciento.
¿Cómo impacta esto en la economía real?
Estimula importaciones y desalienta exportaciones. También promueve el turismo emisivo y reduce el turismo receptivo. Todo esto supone menos actividad interna.
¿Produce el atraso cambiario alguna otra perturbación?
Sí. Ella se observa en la continua reducción del patrimonio neto del BCRA. En efecto, al 15 de abril dicho patrimonio era 46.512 millones de pesos mientras que al 31 de diciembre de 2015 era de 177.342 millones.
¿Cómo podría recuperarse una parte significativa del patrimonio perdido?
Con una devaluación del orden del 20 por ciento. Ella incrementaría en más de 100.000 millones de pesos el saldo de divisas.
A su vez, para que la devaluación mejore la economía real, debería evitarse el deslizamiento de precios. Un acuerdo social podría ayudar a concretar este objetivo.
Quizás la idea puesta de manifiesto por el presidente del BCRA relativa a incrementar las reservas en 25.000 millones de dólares esté en línea con el objetivo devaluatorio.