Atraso cambiario. Impacto en la economía
por Juan Carlos Latrichano
01 nov 2017
Partimos de la idea de que existe atraso cambiario toda vez que la economía crece con balanza comercial negativa. Obviamente, cuanto más amplio sea el saldo negativo mayor es el atraso cambiario. Por el contrario, si la economía crece con saldo positivo de la balanza comercial estamos en presencia de un tipo de cambio adecuado.
El mecanismo que utilizamos para medir la evolución del tipo de cambio concierne al Tipo de cambio multilateral real que publica el BCRA. Cabe señalar que los cálculos de este índice se vienen haciendo desde el año 1997.
El cuadro siguiente muestra los promedios para cada año:
Año Índice
1997 083.9
1998 082.1
1999 073.9
2000 073.1
2001 069.8
2002 169.4
2003 153.0
2004 160.2
2005 163.3
2006 167.4
2007 162.2
2008 147.3
2009 145.3
2010 131.5
2011 122.9
2012 105.1
2013 101.1
2014 106.3
2015 082.9
2016 094.3
2017 sep. 088.4
Fuente: BCRA con cálculos propios
Vemos que en el período 1997 a 2001, correspondiente a la llamada Convertibilidad, el tipo de cambio era inferior a 100. En dicho período, solo se alcanzaba superávit de la balanza comercial con caídas del PBI (ejemplo: años 1999, 2000 y 2001). Por el contrario, en la etapa 2003/2011, donde el índice supera con creces el valor de 100, tenemos crecimiento de la economía con superávit de la balanza comercial. Finalmente, observamos que en lo que va del año 2017 (promedio de los nueve primeros meses) el índice se acerca peligrosamente a los valores de convertibilidad. Por lo tanto advertimos que existe un fuerte atraso cambiario.
En los primeros 9 meses del presente año observamos que a la par del crecimiento de la economía (se estima un crecimiento del 2.5%) se produjo un saldo negativo de la balanza comercial de 5.200 millones de dólares. De continuar las cosas así, tendremos un déficit del orden de los 6.000 millones de dólares, que pasaría a ser el más alto de la historia de nuestro país.
Desde luego la solución a aplicar debería consistir en un aumento del tipo de cambio nominal acompañado por un pacto de precios y salarios, llevado a cabo por un Consejo Económico y Social.
Otras causas que provocan la situación descripta son la apertura de la economía y la unificación cambiaria. En atención a esto último, debería moderarse la apertura y revisar la estrategia de tipo de cambio único.