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La política fiscal y monetaria del nuevo Gobierno

o16-02-15

Desentrañar que está ocurriendo en el campo fiscal y monetario no alcanza para determinar el curso que está tomando la economía.  No obstante, dicho análisis permite conocer con bastante precisión el plan de la actual gestión de Gobierno.

Ante todo, debemos tener en cuenta que el déficit fiscal financiero (incluye el pago de intereses de la deuda pública) estaría alcanzando una tasa del 5% del PBI al cierre del año 2015.  Cabe destacar que algunos analistas estiman que dicha tasa rondará el 7%.  Desde luego, el tamaño del déficit fiscal supone de partida el ritmo de emisión monetaria necesaria para cubrirlo.

 

El plan del actual Gobierno consiste en reducir la tasa citada.  Empero, algunas medidas adoptadas nos permiten dudar acerca de que se alcance dicho objetivo.  Incluso puede llegar a ocurrir que en el presente año aumente.

Las medidas adoptadas y a adoptar son, entre otras, las siguientes:

  1. Eliminación de impuestos a la exportación de granos.

  2. Reducción de impuestos a la exportación de soja.

  3. Eliminación de impuestos a la exportación de minerales.

  4. Atenuación del impuesto a las ganancias en la cuarta categoría (se implementaría a partir de marzo con alcance a enero del presente año).

  5. Reducción del IVA para cierta categoría de consumidores. (En análisis).

  6. Pago de deuda a los fondos buitres.  Aquí impactaría en mayores intereses.  (En negociación).

Todas estas medidas suponen una merma significativa de la recaudación impositiva o un aumento del gasto.  Esto será compensado parcialmente con la reducción de subsidios a la energía.  Desde luego, el balance en principio estaría mostrando un deterioro de la situación fiscal.  Para que esto no impacte inflacionariamente tras una emisión monetaria desmesurada, el Gobierno actuaría en dos planos:

  1. Tomando fondos externos para financiar el déficit.

  2. Emitiendo letras del BCRA para absorber la liquidez excedente.

En el primer caso se parte de un bajo nivel de endeudamiento y en el segundo se apunta a secar fondos.


La pregunta por el millón es si esta situación se supera a partir del año próximo.  De no ser así, quedaría configurado un sistema que tiene un tiempo limitado de aplicación.  Quizás la alternativa sea generar recaudación impositiva adicional proveniente, entre otras, de la renta financiera y del juego de azar.