Temblores en el mercado cambiario y metas inflacionarias
por Juan Carlos Latrichano
31 dic 2017
Tal como lo vengo sosteniendo en mis últimos informes, se observa un tipo de cambio atrasado. Mi punto de vista lo vengo sustentando a partir del pésimo desempeño de la balanza comercial. En efecto, el año cierra con un déficit que se estima rondará los 9.000 millones de dólares. Este dato resulta ser el más alto de la historia de nuestro país. Al mismo tiempo, el déficit de la cuenta corriente del balance de pagos se encamina a cerrar en un valor aproximado a los 24.000 millones de dólares.
Todo esto impacta en un incremento del endeudamiento externo. A su vez, el tipo de cambio multilateral real se acerca peligrosamente a los valores que el mismo tenía a fines de la década del noventa, con la vigencia del plan de convertibilidad. Ante todo esto, la suba del tipo de cambio es funcional al objetivo de intentar reducir el atraso cambiario. Pienso que el Gobierno actúa conforme a esta idea.
¿Esta suba del tipo de cambio resuelve parte de dicho atraso cambiario?
Indudablemente no. El corrimiento de la meta inflacionaria me exime de mayores comentarios. En la definición de la política económica actual, la devaluación se traslada a precios. Ergo, el tipo de cambio real no se mueve o en el mejor de los casos se mueve muy poco.
Creo que urge iniciar un análisis que busque los caminos alternativos que apunten a reducir el atraso cambiario, evitando que la suba del tipo de cambio nominal se transfiera a precios.