Economía del 2018
por Juan Carlos Latrichano
10 ene 2018
Se han encendido algunas alarmas que dan cuenta de que el ritmo de la economía comienza a desacelerarse. Todo parece indicar que el consumo se está comprimiendo. Ello, provocado por un proceso inflacionario agudo que, desde mi punto de vista, reduce la demanda.
Al mismo tiempo, la desaceleración resulta funcional a la búsqueda de reducción del déficit externo. Ello, por la baja de las importaciones. En efecto, la caída de la actividad las reduce y esto ayuda a lograr una reducción del déficit de la balanza comercial.
La suba del precio del dólar, vista por algunos como un elemento que ayuda a mejorar el panorama de competitividad, a mi modo de ver contribuye con la aceleración de precios.
En medio de todo esto, el BCRA apunta a una reducción sostenida de la tasa de interés.
La devaluación y la baja de la tasa de interés, montadas en una economía carente de un plan integral, pueden ser una contribución al problema más que a la solución.
El panorama no pinta alentador.