por Juan Carlos Latrichano – 07 jun 2019
Partimos de la idea de que de acá a octubre se juega el primer partido y es de visitante. Luego, a partir del año próximo, se juega el segundo partido y es de local.
¿Qué significa que el primer partido termine cero a cero, en modo economía?
Sencillamente que el dólar no se dispare y que los precios se aquieten.
¿Es un buen resultado?
Sí y no. Sí, porque de local es factible ganar. No, porque el gol de visitante vale doble. En términos económicos debemos tener en cuenta que el cambio de Gobierno o la reelección del actual, genera un cambio favorable de expectativa, pero la situación de cara al año próximo luce compleja. En efecto, el país queda con una billetera debilitada y con vencimientos de deuda elevados.
¿Se puede ganar?
Desde luego que sí. Pero hay que evitar que la visita haga goles. Para ser más preciso: hay que generar un plan que goce de amplio consenso. Ah, y que sea consistente. Ah… y que se ejecute sin mayores desvíos.