Las crisis contemporáneas nacen

del funcionamiento normal del sistema

por Juan Carlos Latrichano

29 oct 2016

 

Las crisis contemporáneas fueron estudiadas exhaustivamente por Minsky.  En primer lugar este economista llegó a la conclusión de que las mismas surgen del funcionamiento normal del sistema.  Al respecto examinó el impacto del endeudamiento y lo clasificó en tres categorías:

a. El normal, correspondiente a las financiaciones que producen recursos para pagar capital e intereses.

b. El regular, correspondiente a las financiaciones que solo posibilitan el pago de intereses.

c. El malo, correspondiente a aquellas financiaciones en las que resulta imposible el pago de capital e intereses.

 

Desde luego la tercera categoría da origen a las crisis.  La pregunta que corresponde formular es la siguiente:

 

¿Cuál es la razón por la que pueden otorgarse créditos de esa naturaleza?

 

La respuesta tiene que ver con la ausencia casi total de regulaciones financieras y la búsqueda ilimitada de lucro.  Esto hace que en esencia se minimicen los riesgos.

 

¿Cuáles son las razones por la que no se toman en cuenta los riesgos?  Entre las más relevantes tenemos:

a. La titularización de créditos consistente en la cesión de las carteras, para que el tomador emita títulos negociables en el mercado.  De este modo las entidades financieras escapan al parámetro de control de riesgos.  Desde luego los títulos se emiten con la garantía de los pagarés cedidos.

b. El otorgamiento de créditos efectuados por gerentes que suelen tener un bonus en función de la rentabilidad.  A mayor cantidad de préstamos, mayores intereses y mayor rentabilidad.

c. La sensación de que si bien el crédito no está cubierto por un flujo de fondos futuro, el mismo se halla cubierto por una garantía hipotecaria.

d. La idea de que cualquier tipo de problema se cubre con una licuación de depósitos, con un gasto extraordinario del Estado o con una transferencia de la crisis hacia uno o más países periféricos (esto último, para créditos otorgados en países centrales).

 

 

Desde luego este procedimiento da lugar a la burbuja, en este caso inmobiliaria, lo que crea la sensación de que la garantía es holgada.  Cuando se produce la falta de pago de los vencimientos las instituciones ejecutan las garantías lo que da lugar a una baja generalizada de precios de las propiedades (pinchadura de la burbuja).  Ello produce la bancarrota y la necesidad de que el Estado se haga cargo (eso sucedió en la crisis de 2008).

 

Como vemos el sistema promueve la crisis.  La solución indudablemente es la regulación financiera por parte del Estado.