por Juan Carlos Latrichano – 05 ago 2020

 

Comenzamos el año con diversos problemas.  Entre ellos, la deuda, la inflación y el estancamiento de la economía.  Encima, a mediados de marzo apareció la pandemia y la estrategia a aplicar fue una cuarentena muy intensa.  Esto último intensificó la caída de la economía y el déficit fiscal por la disminución de la recaudación y por el aumento de subsidios.

 

En tanto, el tema de la deuda, contraída con acreedores que tienen posibilidad de litigar en tribunales de Estados Unidos, se fue haciendo un tema de negociación intenso.  A su vez, fruto de la incertidumbre el dólar paralelo se disparó.  Finalmente, esta semana se alcanzó el acuerdo.

 

El mismo, nos ahorra más de 42.000 millones de dólares en el periodo que finaliza en el año 2024.  La tasa de interés se reduce en un 4% mensual.  Por todo esto, el dólar paralelo comenzó a bajar.  A su vez, muchos comercios e industrias fueron autorizados a trabajar. Gradualmente el déficit fiscal se irá reduciendo.  Resta arreglar la deuda con bonistas locales y con el Fondo Monetario Internacional.  Poco a poco se irá ordenando todo.  Y en medio de todo esto, aparece un ambicioso plan agroindustrial.

 

¡Que sea el inicio de un sendero hacia la prosperidad!