por Juan Carlos Latrichano – 17 sep 2020
Las medidas recientes que adoptó el Banco Central apuntan a disminuir la salida de dólares. Con ello, se intenta preservar la cantidad de reservas en divisas. A priori, las mismas intensificaron las expectativas negativas, y ello hizo subir la brecha entre el dólar paralelo y el oficial.
Indudablemente, corresponde implementar medidas que apunten al ingreso directo o indirecto de dólares. Al respecto, una medida que hace al ingreso directo sería la obtención de un préstamo; que podría ser la utilización, previo acuerdo, del swap que tenemos con China. Desde luego, esta medida debería ser complementada, en modo urgente, con un incremento de las exportaciones. Sin dejar de tener en cuenta que estas últimas deberían venir acompañadas con el ingreso de dólares. Al respecto, tenemos dos variantes: ingreso directo e ingreso indirecto.
El ingreso directo se produce toda vez que se realiza la exportación y el consecuente ingreso de las divisas. Quizás sean necesarios incentivos fiscales y prohibición del acceso al crédito local para todos aquellos que tengan operaciones pendientes.
El ingreso indirecto es el que surge cuando se le pide a un importador que compense la operación con una exportación. Este tipo de negocio suele ser criticado porque el importador exporta lo que otro iba a exportar. Sin embargo, esto agiliza la operación exportadora.
En resumen, la idea es aumentar el ingreso de dólares y/o compensar por la salida de importaciones. Que así sea.