por Leonardo Saphir – 25 ago 2022
Como dijimos en la nota anterior, La prospectiva del fin de la ciencia, comenzamos el análisis de un aspecto puntual: el modelo de la ciudad del futuro. Y lo hacemos con un grande de la prospectiva, con el genial escritor H. G. Wells, autor de La Guerra de los mundos, El hombre invisible, La Máquina del tiempo y Los primeros hombres en la Luna, entre otras novelas.
Nacido en Londres, el 21 de setiembre de 1866, también es conocido como crítico social con visión de futuro, casi profético. Su labor periodística lo señala como un defensor de la paz: defiende todo aquello que signifique progreso para la humanidad y critica los grandes conflictos bélicos que soporta Europa en aquel tiempo. Fallece el 13 de agosto de 1946.

Herbert George Wells
Nuestra nota de hoy está centrada en su libro Lo que vendrá (Things to Come), llevado al cine en Gran Bretaña en el año 1936. Lo sorprendente es que la historia comienza cinco años después, en plena Segunda Guerra Mundial y termina en el año 2036, año que a la fecha aún no ha llegado. Y lo más insólito es que, salvando distancias, la realidad acompaña a la ficción. Los carteles en el film van anunciando las distintas épocas: 1941, 1966, 1970, 2036.

Things to come, la película
No contamos de qué trata, vale la pena ver la película, infravalorada por la crítica especializada. Tampoco la comentamos. Dejamos al lector el tiempo para que la vea y analice su contenido, tanto por las imágenes y escenas, increíbles para la época, como por su valor prospectivo.
Lo que se muestra en el video que acompañamos, recorte de apenas poco menos de un minuto de Things to come, resume el argumento central: 2036 es el año donde el futuro se concreta. Se ven un sistema de autopistas aéreas, una ciudad con novísimos aspectos, edificios y centros comerciales que en ese tiempo aún no habían sido proyectados ni diseñados y medios de transportes también futuristas.
Everytown, año 2036