El ADN de la Macrieconomía
por Juan Carlos Latrichano
09 feb 2017
El término lo tomé de un escrito reciente de Mario Rapoport.
La Macrieconomía parte de la idea de que el déficit fiscal se debe financiar esencialmente con fondos externos.
Atento a que el tamaño del déficit es enorme vemos que la deuda en dólares crece en forma significativa. Al mismo tiempo el ingreso de dólares incrementa su oferta, razón por la que el tipo de cambio tiende a bajar.
Aparece una vez más el atraso cambiario. Esta vez, acompañado por la eliminación de los controles de importación y por la liberalización del mercado cambiario.
Todo esto conlleva a una contracción de las exportaciones y a un incremento de las importaciones. Esto último sucede al menor atisbo de crecimiento. Por ello, uno de los motores del crecimiento, el proveniente del sector externo, está parado.
A su vez, el ingreso de dólares financieros expande la emisión monetaria. Para eliminar las consecuencias inflacionarias que tal emisión provocaría, el BCRA emite letras a cambio de circulante.
Todo esto hace que el Central tenga pérdidas. Ello porque las divisas que va acumulando no incrementan su valor mientras que las letras pagan jugosos intereses.
Finalmente, como la actividad está planchada, la recaudación crece por debajo del gasto. Esto hace que el déficit fiscal se mantenga y, dada la estrategia señalada, sigue creciendo la deuda externa.
¿Hasta cuándo?
Hasta que una nueva crisis diga basta.