No todo es san Google
por Daniel Martos
24 dic 2017
Mientras continúa la controversia de si debería aceptarse la castellanización del pseudo verbo googlear en el lenguaje oficial español regido por la RAE -si bien el gigante de internet se opone a dicha posibilidad, según consta en Wikipedia-, bien puede decirse que empíricamente la consulta a través del buscador Google es algo tan cotidiano y habitual en nuestros días, que se hicieron varias hipótesis de lo que podría pasar en caso de que su funcionamiento se viera afectado por media hora, hasta una caída definitiva.
Pero tranquilos, no estoy en esta oportunidad siendo profeta del apocalipsis tecnológico, sino -quizá- un mero propagandista de la diversidad de oportunidades que existen a través de la web, y que posibilitan abordar las mismas búsquedas temáticas desde diferentes aristas a las que las búsquedas habituales que podríamos realizar, nos tiene acostumbrados. Por ello, voy a enumerar someramente, algunos de los buscadores alternativos para este propósito, digamos, entre comillas, “revolucionario”.
Si te vieras imposibilitado de usar Google (y seguramente, después de haber recorrido algunos sitios web de noticias y/o twitter para saber el motivo), muy probablemente recurrirías, motu proprio o por consejo de algún allegado, a algunos de sus clásicos rivales: Bing y Yahoo. Ambos, son los motores de búsqueda más conocidos después del gigante de la gran G. En sí, no encontrarías entre ellos muchas diferencias en los resultados, porque parecieran tener unos algoritmos de búsqueda muy similares que se traducen en un trabajo de sus spiders de rastreo casi gemelares. Pero si la cuestión es la seguridad de tus datos, te tengo malas noticias: tanto ellos como Google, se quedan -aún usando navegadores en modo incógnito- con la información que vos les provees en tus búsquedas y navegación en la web, material que usan para luego venderte productos; o, cuando menos, para intentar lograr un resultado más eficiente en las búsquedas del conjunto de usuarios.
Pero si eso era algo que no sabías, y querés hacer algo más en cuanto al cuidado de la privacidad de lo que hacés en internet, necesitás conocer que existen otros buscadores para la web:
-DuckDuckGo: es un buscador antiquísimo, fundado hace más de una década, cuya premisa principal es que al usarlo para tus búsquedas no rastrearan tu navegación; y lo que es más útil, no van a inundarte con publicidad en torno a lo que buscás. Hasta hace unos años, no estaba disponible en español, pero ya sí; lo que lo convierte en una excelente alternativa hoy en día.
-Ixquixk: se autoproclama “el buscador más confidencial del mundo”; y básicamente, es un multibuscador: es decir, envía tus búsquedas a varios buscadores al mismo tiempo y unifica los resultados en una página de aterrizaje común. La única contra, es que demora un poco más en devolver los resultados.
Existen además otros buscadores más especializados para búsquedas mas acotadas, como Google Scholar; o su contrincante, Microsoft Academic. También, buscadores especializados de imágenes, como TinEye. Pero no viene al caso describirlos aquí, aunque son excelentes para el servicio que ofrecen.
Como perlita de color, te cuento que existe un “eco buscador”, llamado Ecosia, que comparte los ingresos que generan sus consultas haciendo una donación del 80% a un proyecto para plantar árboles en Brasil.