por Daniel Martos - 26 dic 2018
Si el lector de este artículo posee en sus venas un líquido levemente viscoso, color rojo y con ADN humano en su interior, seguramente se trate de alguien que más de veinte veces en lo que va de este último mes ha googleado algún término, frase o nombre propio, para buscar más información sobre el particular.
Ahora bien, sucede que así como buscamos en Google información sobre lo que se nos ocurra, puede suceder que también terceras personas nos busquen a nosotros... no a la salida de un establecimiento, pero sí en dicho portal, para stalkearnos como a cualquier hijo de vecino (no se preocupen... si estás por hacerlo conmigo, yo también los googlearé a ustedes...)
Recorte periodístico que dio origen a la reclamación ante la justicia europea
Pero claro, cómo a veces ese stalkeo puede ser un tanto perjudicial para algunos, la jurisprudencia del Viejo Continente, ya hace un lustro, por un caso surgido en la Madre Patria, falló contra el buscador en torno a la sentencia del caso Costeja Fernández contra el periódico La Vanguardia, para que instrumente un sistema que facilite a los mortales, su potestad de salvaguardar su buen nombre y honor, para evitar conflictos en el presente, que pudieran en el futuro arrastrar consecuencias de hechos pasados o, claro está, difamaciones o especulaciones sin sentido.
Y creo que este fallo hizo bien.
Porque a veces, datos que ya no son consistentes o perdieron vigencia, pueden convertirse en un obstáculo para la empleabilidad de un aspirante a un puesto de trabajo, para la calificación crediticia de un posible futuro deudor del sistema o para un donjuán en búsqueda de pareja.
Entonces ¿ya te googleaste y quisieras que la web “olvide” algún detalle de tu pasado?
Es hora de ejercer, entonces, tu “derecho al olvido”. Para hacerlo fácilmente, debés saber que podés acceder al formulario que dispuso Google haciendo click en este link, y rellenando todos los campos, esperar un tiempo prudencial para ver si tu petición ha tenido eco de acuerdo a su evaluación.
Si el problema aparece en búsquedas de Bing, el buscador de Microsoft que lentamente está creciendo, puedes replicar lo mismo a través de este otro formulario, haciendo click aqui.
No dudes... ¡a veces viene bien que te olviden! Al menos, en forma virtual.