por Daniel Martos - 18 ago 2021
...trabajo, es una tarea que, dependiendo de la edad, la situación personal en cuanto a la urgencia de afrontar los gastos diarios, y el bagaje de conocimientos que uno previamente posee, puede insumir muchas de nuestras energías en determinados momentos de nuestra vida.
Si bien la mayoría de los sitios que vamos a repasar a continuación ya existían antes de la pandemia (¡que esperemos estar transitando en su última etapa!), estos servicios web -no solo apps, ya que algunos solo funcionan sobre internet en forma online- son herramientas muy útiles al momento de encarar dicha tarea.
Repasando algunos clásicos
Aquellos que peinen canas o, como en mi caso, cuenten cabellos en forma de censo ya extrañando la frondosidad de la cabellera, quizá recuerden algunos de los servicios que vamos a mencionar a continuación y que en su momento eran la Meca en la cual uno debía darse de alta, casi inexorablemente, para encontrar el primer o siguiente empleo:
-Computrabajo. Esta empresa, fundada en el año 1999 en Edimburgo, Escocia, fue una de las pioneras en nuestro país y en Latinoamérica. Aunque ya algo anticuada, conserva un buen caudal de ofertas laborales pudiendo hacerse búsquedas por ciudad.
-Zona Jobs. Empresa propiedad de la firma Navent, también nacida en 1999. Con un formato un poco más amigable y moderno que Computrabajo, permite incorporar el curriculum vitae propio y postularse desde la misma plataforma. Las empresas y pymes tienen la opción de publicar gratis algunas búsquedas.
-Bumeran. También de Navent, de las que mencionamos es la que tiene la interfaz más moderna y “amigable” y un buscador muy rápido y eficaz. Además, ofrece otros servicios adicionales como la posibilidad de realizar test de personalidad y un blog con consejos e información útil en esa etapa de búsqueda (disponible en https://www.bumeran.com.ar/noticias/).
-Google. No se queda atrás: tecleando las palabras “buscar trabajo”, luego de algunos resultados de búsqueda tradicionales, podrás encontrar un cuadro integrado (ver imagen), con la posibilidad de guardar ciertos resultados para búsquedas posteriores. También admite la búsqueda filtrada por ciudad, tipo de trabajo, fecha de publicación y otras variables.

Buscador de trabajo google incorporado
La novedad: El “Tinder” laboral
En esta oportunidad, no es un invento mío el llamarlo así con fines marketineros o para atraer la atención del lector, sino que ellos mismos, en diferentes notas periodísticas, se presentan así ante los medios.
El sitio web (también disponible como aplicación) llamado Workon incorpora el concepto de geolocalización para la búsqueda laboral. De esa forma, al darse de alta en esa plataforma, la persona vincula su ubicación con las empresas que están en la misma zona que se encuentran requiriendo personal o con una búsqueda laboral vigente.
Para ponerte en “pole position”
Más allá de la urgencia de una búsqueda y de la edad que tengas, siempre hay lugar para el crecimiento continuo y el pensamiento y planificación a mediano y largo plazo. Por eso, no puedo finalizar esta columna sin aconsejarte, querida lectora, querido lector, que si aún no lo hiciste, abras tu cuenta en Linkedin. Independientemente de tu formación y experiencia laboral (todo es bienvenido), empezás a ensanchar tu red de contactos quienes, posiblemente, te puedan abrir una puerta o indicar el camino correcto en tu crecimiento profesional.
Cerrando el tema...
Muchos estamos, estuvimos o tal vez estaremos en algún momento en esta etapa tan estresante -pero también edificante- de la búsqueda laboral. Si bien la carrera laboral de los trabajadores y trabajadoras en nuestro país fue modificándose en cuanto a usos, costumbres y tiempos de permanencia “tipo” en las empresas, una búsqueda seria debe partir del conocimiento de uno mismo; es decir, ser concientes de nuestros defectos, pero sobre todo de nuestras virtudes. También asumir el compromiso de dar más de lo que esperan de vos al momento de contratarte, ver en el trabajo en equipo una potente herramienta para mejorar el mundo y, por qué no, exigir y pedir lo que uno se merece.