Imprimir

por C. Fernández Rombi - 23 oct 2018

 

 

Escribo como Borges. Igual que él: cuentos y novelas, algún poema. Igual que él: libero mis ocultos monstruos…

 

Ahora, hace un tiempo vengo teniendo un sueño. Que se reitera semana a semana. Me provoca despertar yerto de puro frío interior:

 

Voy conduciendo de vuelta a casa, ya llegando, empiezan a debilitarse las luces del auto, la de los edificios y las de  la plaza… Toda la luz habitual de la noche de mi barrio. Finalmente, la oscuridad más negra me rodea. Abro fuerte mis ojos… muy fuerte, el máximo que puedo.

 

Pero no tiene caso, no veo. Estaciono de mala manera contra un cordón. Bajo y trato de llegar a casa caminando. Es inútil no veo, negrura total es la que me envuelve… nada. Ni la más tenue luz de luna. ¡Nada…! ¡Sólo hay negro y nada más!

 

Me he puesto a pensar…  ¿Se estará reencarnando el viejo Borges?