por C. Fernández Rombi - 10 nov 2018
k estas marica… t vamos a romper el culo putazo mañana tene el culito bien lavado q t toca. a la vaca de t vieja también le vamos a dar hoy t salvo el profe marica p mañana sos boleta t gusta chuparla Samuelito
El muchacho mira sus mensajes, reiterados una y otra vez, machaconamente. Algunas veces, suelen variar un poco pero siempre dentro de la misma tónica. Está desesperado este Samuel Mindel de catorce años que frecuenta una buena escuela de la zona norte de Buenos Aires y hace apenas un mes que comenzó el ciclo lectivo de su segundo año. Un grupito de sus compañeros lo acosa a diario, casi a cada momento, en el colegio y en su celular. Y no son sólo los mensajes, también ha comenzado la agresión física; el lunes de esta semana desapareció su carpeta de clases; hoy, en su banco, había un preservativo usado…
mañana veni c l conchita lavada q t damos verga t estamos juntando lechita en cantidad putazo samuelito saludos d Adolfo y los chicos te vamo a hacer jabon puto
La tensión es excesiva para el tímido muchacho, dulce y tranquilo. La noche avanza, sus padres lo saludan y se retiran a su dormitorio. A su padre no le pasa por la mente verificar si el revólver que guarda en la mesita de noche sigue en su lugar.
El arma, cargada, ya no está.