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por C. Fernández Rombi – 31 mar 2019

 

 

¡Se pudrió todo!

 

Y… alguna vez tenía que pasar.  Son muchos años de esquivar balas y de joder a los demás revolviendo su mierda.  Es una pena; ya había tomado la decisión: terminaba este gobierno y yo pasaba a retiro y… ¡adiós giles argentinos!

 

En mis cuarenta años de informante me mastiqué diecisiete gobiernos de milicos y civiles.  Sobreviví a todos y he manejado más poder que algunos de ellos mismos.  Son cientos los que cagaron fuego en sus laburos y, aún, en sus vidas familiares por los informes míos y de mis muchachos… especialistas en el armado de carpetas.

 

Pensar que empecé en Inteligencia siendo “una oreja”; un pendejo ambicioso que llevaba y traía información y terminó siendo el capo máximo.  Pasando por la mismísima OJOTA*, hasta el manejo discrecional de la información pública y privada.

 

¡Hice temblar a más gente que el frío  polar!  ¡No tengo dudas!

 

Ya estaba en la puerta.  Ya me salía.  Mis finanzas, una preciosura; y mi nombre y mi imagen, desconocidas para la mayoría.

 

Y un fiscal de mierda… que tal vez se cagó en las patas y se suicidó nomás, me arruina la vida.  Le dije veinte veces que se estaba metiendo en un balurdo que le quedaba grande.  Que aflojara e hiciera su vida…  Pero, no.  El muy pelotas se larga a hablar en los diarios hasta por los codos.  Claro, la oposición ─en año de elecciones─ lo tomó entre sus brazos como a bebé recién nacido y le endulzó el oído.  Y se la creyó… ¡pobre gil de cuarta!

 

¡Mal rayo lo parta!  Ahora hasta los pibes de escuela saben mi nombre y mi escracho está en todos los diarios.  Estaba tan cerca de zafar que… no lo puedo creer.  Salía airoso, rico e ignorado, de diez mil porquerías…  ¡Y ahora me citan a declaran en la Justicia!

 

Sé cómo manejar a todos esos hijos de puta.  Además, tengo “carpetas” de casi todo. Pero…

 

Una pregunta va a traer a la otra y así… ¡hasta que me embarre!  Claro que en el camino voy a embadurnar a varios…  Pero, ¿qué carajo me importa?  Si yo ya estaba de salida.

 

Además, la prensa opo ya hincó los dientes.  Cada cosa que declare va a ser dada vuelta como una media; para adentro, para afuera, para arriba y para abajo.  ¡Estoy frito!

 

Hace días que no pego uno ojo y hasta tengo escalofríos en pleno febrero… ¡tremendos hijos de putas y la reputa madre que los parió!

 

*OJOTA: Dirección de Observaciones Judiciales