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por C. Fernández Rombi – 11 ago 2019

 

La mujer lleva largo rato en espera de su amor.  Nervios e irritación van en aumento.  Cada minuto que suma a su espera, potencia su enojo.

 

¡Ya me va a escuchar!

 

Comienza a entrar en la madurez, pero es más que bonita y su figura, resultado de dieta y gimnasio, refleja lo mucho que se cuida.  Esta relación que la tiene “loca de amor” cumple hoy su primer año.  Y la celebración empieza mal… ¡muy mal!  Está acostumbrada a dominar a los hombres; por eso, esta espera ha endurecido sus facciones hasta la rigidez.

 

Hace una hora que se aguanta; toma una decisión.  ¡Hoy se va todo a la mierda!

 

En ese mismo momento aparece el motivo de su locura, su espera y su enojo.  Se le acerca pausadamente, clavando sus ojos en los de ella…  Experimenta tal voltaje sensual que olvida sus intenciones, sus furias, su enojo.  Hasta del mismo mundo se olvida colgada de ese beso primordial.

 

Ambas, se besan apasionadamente.