por C. Fernández Rombi – 27 abr 2020
Son muchos años, los 77.
Es el feriado puente del lunes previo al 9 de julio del 2019. Excitado como un chiquilín de 15 en la playa de enero, me busco una emoción fuerte. Indeciso, no sé pa’ nde rumbear.
Me duró un par de horas. Luego mi respiración se normalizó. Reapareciendo, el dolor de cintura me recordó el almanaque. Ya tranquilo, rumbié pal’ café. Unas partiditas de dominó y, ganador, me olvidé de la vieja tentación.
Silbando bajito enfilé pa’la casa. El fresco de la noche me recodó que había dejado la estufa en mínimo. ¡Bien pibe…! La tenés más que clara. ¡Andá a la cama, viejo loco!
He dicho.