por Diego Kochmann – 15 ene 2022
Un verdadero amor a 25 grados
El enamorado sirvió agua mineral en una copa y estiró su brazo para darle de beber a su enamorada en los labios. En ese preciso instante, algo trágico ocurrió: ya no existía el restaurante donde habían estado un segundo antes, ni la vereda, ni los árboles de la calle. La ciudad entera había desaparecido. Solo había un desierto, mucha arena, y mucha, mucha sed. Ellos sí habían permanecido, y también la copa de agua, que el joven acercó a sus propios labios, indiferente a la mirada de súplica de su novia.
Relativo
El hombre pidió que desaparecieran todas las mujeres feas del planeta. Fue así como también desaparecieron las bellas.
Autor desconocido
“Un arquero es como un corrector de estilo: no tiene a nadie atrás para que le solucione las macanas”. Cómo me voy a olvidar de esa frase tan ingeniosa, si yo laburo de eso. Lo que no me puedo acordar es si la dijo Borges o Guillermo Nimo.
Ensayo
Y mirando cómo se paraba frente al espejo y le gritaba, minutos antes del encuentro con su casi ex esposa, no se podía saber si se estaba preparando para descargar todo su odio o para recibirlo.
Qué lástima
Iba a ser una gran novela de suspenso, pero el autor no consideró la inteligencia del detective, con la cual el misterio quedó resuelto antes de la tercera página.