por Osvaldo Pimpignano - 27 ago 2019
Organizaciones sociales y ambientalistas se concentraron frente a la embajada de Brasil en Buenos Aires y en más de un centenar de ciudades de todo el mundo. Responsabilizaron al presidente Jair Bolsonaro por destruir los recursos naturales de la Amazonia.

Argentina: protestas por los incendios en la Amazonía
La marcha en Buenos Aires fue convocada por el “Colectivo Passarinho”, identificados como “brasileños en Buenos Aires en defensa de la democracia e integración latinoamericana”. Los incendios en la Amazonia llevan más de 20 días y ya tomaron proporciones históricas.
Por su parte, diversas organizaciones ambientalistas de todo el mundo adhirieron a la protesta, entre las que se destacan Greenpeace y WWF.
Sin embargo, Bolsonaro sigue negando la “responsabilidad de su gobierno”, expresan en un comunicado e informan que el presidente brasileño “nombró a un antiambientalista como Ministro del Medioambiente y su administración permite un desmantelamiento descontrolado que destruye un 95% de los recursos públicos destinados a combatir y fiscalizar esta práctica”. Debido a los incendios que está sufriendo el Amazonas se realizaron concentraciones en ciudades de todo el mundo para reclamar contra Bolsonaro, a quien responsabilizan por promover la apertura del Amazonas a empresas privadas de los sectores de minería, agricultura y la ganadería, entre otros usos, olvidando que priva a su país en particular y al mundo en general del más grande productor de oxígeno y acaparador de monóxido de carbono. Este último, acumulado durante décadas y que se libera por la acción de las llamas, sumados a la pérdida de biodiversidad terrestre y acuática, y contaminación o pérdida de reservorios de agua dulce.

Protestas en Brasil
Pero las repercusiones no fueron solo del público alarmado por la situación. También hay repercusiones políticas y económicas. La preservación de la Amazonia es una preocupación de muchos países, en particular europeos, que aportan significativamente al Fondo Amazonia, para el cuidado de la reserva vegetal más grande del mundo y que se consideran defraudados por el uso que Brasil habría dado a ese dinero. Por lo cual bloquearon las trasferencias en curso. Alemania y Noruega fueron quienes primero reaccionaron, seguidas por Francia.
El Fondo Amazonia es gestionado por el Banco de Desarrollo de Brasil (BNDES) y destinado a captar donaciones destinadas a inversiones no reembolsables en proyectos de prevención, monitoreo y combate a la deforestación, además de la conservación y del uso sustentable de los bosques en el bioma amazónico.

En España
“La Selva Amazónica es una de las regiones más ricas del planeta en biodiversidad y recursos naturales, concentrando cerca del 30% de las especies conocidas de la flora y de la fauna del planeta en sus 5,5 millones de kilómetros cuadrados. Su preservación es, por lo tanto, crucial para el equilibrio ecológico y factor importante en el cuadro de cambios climáticos que el planeta viene enfrentando”, asegura desde la Web del BNDES.
En otro orden, las manifestaciones que tuvieron lugar en apoyo del gobierno de Jair Bolsonaro, el ministro Sérgio Moro y contra el proyecto de ley de abuso de autoridad, tuvieron una participación insignificante de la población. El movimiento Venir a la calle, que convocó a las manifestaciones, dijo que 83 ciudades tenían organizadas protestas, pero solo tuvieron una mínima participación en solo 37 y el Distrito Federal.

También en Holanda
Finalmente, varios países europeos encabezados por Francia y Noruega, resolvieron abandonar su apoyo al convenio de complementación económica Mercosur-UE por la decisión brasileña de abandonar el Tratado de París y la situación amazónica. El G7 estudia tener la misma actitud.
Un durísimo golpe para las aspiraciones económicas globales de Bolsonaro.

Protestas en la India por los incendios en la Amazonía
Las imágenes fueron tomadas de la web