por Osvaldo Pimpignano - 04 abr 2020
El domingo 29 regresaron a nuestro país 121 profesionales de la salud de distintas ciudades de Europa, donde se encontraban dando clases en universidades o completando programas de postgrados. La decisión fue motivada por la situación epidemiológica que vive el país, desde que se reportara el primer caso de coronavirus. La Cancillería argentina informó del arribo de los médicos, enfermeros y kinesiólogos, que llegaron para sumarse al contingente sanitario que está trabajando en todo el país para contrarrestar el avance del coronavirus.

Parte del grupo en Ezeiza
Los integrantes del grupo compartieron con medios de prensa argentinos, que paulatinamente se fueron contactando y organizando entre ellos desde diferentes puntos del mundo y se dispusieron para volver al país y contribuir a su recuperación de la pandemia. Los especialistas de salud también le agradecieron a la Corporación América, una organización Argentina con sede en Luxemburgo, por haberles facilitado el pasaje aéreo de España a Zürich, Suiza.
Allí, el ex embajador en Berna (hoy, en China) Luis María Kreckler, negoció con la empresa Edelweiss y el gobierno suizo la posibilidad de que los profesionales pudiesen "abordar el vuelo de la empresa, que viajaría vacío", sin costo alguno, gestión en las que también intervino el Canciller Felipe Solá y el cónsul argentino en Barcelona, Alejandro Alonso, quienes colaboraron para la concreción del viaje.
"Sentimos una gran responsabilidad hacia el país y queríamos trabajar acá con nuestros colegas. Nos organizamos, nos autoconvocamos, mandamos las listas a consulados, a embajadas y lo pudimos lograr. Es difícil darse cuenta de lo que pasa, pero nosotros lo vivimos en Europa y teníamos ganas de regresar para ayudar", aseguraron en conferencia de prensa tras bajar del avión. María Echeverri, una de las integrantes del grupo repatriado, aseguró que en la Argentina se tomaron medidas rápidamente y eso ayuda a que el impacto sea menor.
El vuelo que tomaron estaba previsto para repatriar ciudadanos europeos, por lo que llegaría a Buenos Aires sin pasajeros; pero los médicos y demás profesionales lograron movilizarse para tomar la nave perteneciente a la empresa Edelweiss, subsidiaria del grupo Lufthansa. Las negociaciones diplomáticas establecidas por el embajador Luis María Kreckler con directivos de la empresa Edelweiss y el gobierno suizo, así como la mediación del ministro de Relaciones Exteriores Argentino Felipe Solá, hicieron posible que el grupo sanitario abordara el vuelo sin costo alguno.

En Zürich, el grupo de profesionales y el Embajador Luis María Kreckle
"La situación es muy difícil, pero queríamos volver para ayudar. Ahora vamos a pasar la cuarentena y después nos iremos presentando en los hospitales para sumarnos", aseguró Luciano Castro, otro de los profesionales que regresan al país. "Creemos que en Europa las decisiones políticas se tomaron tarde; acá las decisiones fueron rápidas y eso puede ser un factor que ayude a que la curva no ascienda tan pronto. Es súper importante cumplir la cuarentena; no es fácil quedarse tanto tiempo en casa, pero hay que comprometerse y salir adelante entre todos", agregó otro de ellos. De igual forma, María Echeverri, otra de las integrantes del grupo repatriado, dijo que "en la Argentina se tomaron medidas rápidamente y eso puede ayudar a que el impacto sea menor". La profesional sentenció que "la cuarentena es fundamental y por ahora es una de las pocas soluciones que tenemos".
Se trata de un grupo profesionalmente muy heterogéneo, compuesto por médicos y licenciados en enfermería y en kinesiología. Entre ellos hay una residente de Dermatología del Hospital Italiano, que estaba completando un posgrado en España; un médico del Garrahan, un kinesiólogo especialista en sistemas respiratorios y residentes con especialización en diagnóstico por imágenes.
Fuentes: Cancillería y entrevistas
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