por Osvaldo Pimpignano – 20 jun 2020
El Covid-19 apareció en China causando una gran cantidad de infectados y fallecidos. El gigante asiático realizó enormes esfuerzos para combatir lo que la OMS clasificó como pandemia, debido a que ya se expandió por todo el planeta. Cuando China estaba a punto de declarar controlada la pandemia, la misma ya había llegado a Europa y sin demora salto el Atlántico y se expandió por todo el continente Americano.
Tanto en China como Europa, en un momento se entendió que la pandemia estaba bajo control y se comenzaron a liberar actividades que habían estado prohibidas, por ejemplo, el turismo dentro de la Unión Europea. Entre los países que mejor manejaron o que menos se vio afectado, está Alemania, uno de los once países que la revista Times y la Eurasia Group, consultora de riesgo político, habían calificado como las que mejor habían gestionado la situación y tenía la mayor capacidad instalada. También la Argentina figura en el grupo calificado por Times.
Se puede suponer que tanto asiáticos como europeos ganaron esta primera batalla, pero la guerra continúa y todavía no llegó lo peor. Según dicen los epidemiólogos e infectólogos en voz baja, las epidemias “rebotan”, es decir disminuyen para volver, con más o menos virulencia. Por esto, algunas voces critican medidas de relajamiento cuando todavía la situación no está controlada. Veamos como ejemplo lo que sucedió en Alemania, Italia, China y España, cuando relajaron las medidas luego de pensar que habían superado el pico de la pandemia.

Un brote de coronavirus en una industria cárnica en Alemania deja al menos 650 infectados
En el caso alemán, el mensaje de la Canciller Ángela Merkel fue categórico al hablarles a sus compatriotas refiriéndose al impacto que tiene en su país la pandemia del Covid-19. “Permítanme decirles: la situación es seria. Tienen que tomarla también en serio. Desde la reunificación de Alemania... no, desde la Segunda Guerra Mundial, no se había planteado a nuestro país otro desafío en el que todo dependiera tanto de nuestra actuación solidaria mancomunada”. A juzgar por los resultados, el mensaje fue atendido en vista a la baja tasa de mortalidad entre los pacientes alemanes comparada con la de otros países, como Italia o España. La tasa de mortalidad de Alemania es de casi 0,4%, mientras que la de Italia llega al 9,2%.
Pero repentinamente, la situación cambio. Tanto en China como en Europa, regiones que algunos países habían consideradas libres de Covid-19, volvieron a tener rebrotes importantes. Uno de ellos en Alemania, donde se ha registrado un foco de infección de coronavirus en una gran industria cárnica. Al menos 657 trabajadores han dado positivo desde el inicio de la semana en una planta de faenamiento y empaquetado de la empresa Tönnies, en Renania del Norte-Westfalia. En las inmediaciones de la planta cárnica, un total de 7.000 personas han sido puestas en cuarentena. El establecimiento ha cesado su actividad, y se prevé que retire del mercado alemán hasta el 20% de su producción, según la agencia alemana de noticias, DPA. El brote suscitó reacciones políticas como la del jefe del grupo parlamentario conservador, Ralph Brinkhaus, que criticó a la empresa y le exigió responsabilidades. “La protección de la salud de la población y de los trabajadores debe tener absoluta prioridad, sobre todo frente a los intereses económicos”, advirtió.

Alemania tiene una de las mejores distribuciones de hospitales respecto a sus habitantes en el mundo
Para evitar la propagación, las autoridades han decretado el cierre de los colegios y las escuelas infantiles en Gütersloh, el distrito afectado, hasta el inicio de las vacaciones escolares el 29 de junio, según explicó una portavoz del Gobierno local. Muchos empleados son padres jóvenes con hijos en edad escolar. El administrador del distrito, el conservador Sven-Georg Adenauer, indicó que el brote afecta a todos los empleados de la empresa. Frecuentemente, estas industrias se nutren de trabajadores del Este de Europa, que viven juntos en dormitorios comunitarios. Las deficientes condiciones laborales de los empleados desplazados han vuelto a salir a la luz en el país, por el coronavirus. La empresa argumentó que el brote podría deberse al regreso de trabajadores de sus países de origen como una de las posibles causas, junto con la refrigeración en las instalaciones industriales.
Los brotes en los mataderos y las plantas de procesamiento se suceden desde hace semanas en Alemania, donde, sin embargo, el incremento de nuevos positivos de coronavirus continúa a la baja en comparación con semanas anteriores, según los datos del instituto Robert Koch. El brote de Renania-Westfalia coincide con otro en la capital alemana, que ha obligado a someter a cuarentena a los vecinos de varios edificios en Berlín. Las autoridades de Neukölln, al sur de la ciudad, han elevado a 70 los casos detectados. En total, 370 unidades familiares en siete bloques se encuentran en cuarentena en la zona.

La canciller alemana, Angela Merkel
Tras la reunión del Gobierno Federal con los representantes de los Länder, los líderes políticos anunciaron que se mantiene la regla general de un metro y medio de distancia, así como las medidas higiénicas y la obligación de llevar mascarilla en el comercio y el transporte. A las medidas impuestas hace meses, se le suma la nueva aplicación para los teléfonos móviles, con el objetivo de romper la cadena de contagios y que en su primer día fue descargada por siete millones de usuarios. A la luz de estas experiencias, no quedan dudas de la conveniencia de respetar los confinamientos sociales obligatorios y todas otras medidas de higiene, precaución y control ciudadano y gubernamental. Debemos hacer nuestra la reflexión de la Canciller Merkel: “Hasta que no haya una medicina y mientras no haya vacuna, tenemos que vivir con la pandemia”.
Fuente: Agencia de noticias alemana DPA (Deutsche Presse-Agentur), en el día que cerró la redacción en español.
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