por Osvaldo Pimpignano – 15 jul 2020
El coronavirus puede quedarse suspendido en el aire durante varias horas, si no hay corrientes de aire que los disperse; y la gente podría contagiarse al inhalarlos, según sugiere un número cada vez mayor de evidencia científica. El riesgo es mayor en espacios interiores, particularmente los cerrados para mantener la climatización de los mismos o donde la ventilación es deficiente, lo cual podría ayudar a explicar eventos de superpropagación que se han reportado en plantas de procesamiento de carne, iglesias y restaurantes.
“No está muy claro con qué frecuencia se propaga el virus a través de estas diminutas gotículas o aerosoles, en comparación con las gotas más grandes que se expelen cuando alguien infectado tose o estornuda, o se transmiten a través del contacto con superficies contaminadas”, afirmó Linsey Marr, una experta en aerosoles del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia. De lo que no queda duda, es que las personas deben intentar reducir al máximo su estadía en espacios cerrados con personas que no sean de su familia. Las escuelas, los asilos, los medios de transporte y las empresas deberían añadir nuevos filtros de aire más potentes y luces ultravioletas que pueden matar los virus.

Colocándole un tapaboca a una niña
Para que se considere que un virus se propaga por vía aérea, este tendría que mantener viabilidad viral al transportarse por el aire. Para la mayoría de los patógenos es claro si se transmiten de esta manera o no. Solo a título de ejemplo mencionemos que el sarampión se propaga por vía aérea, lo cual lo hace peligroso ya que puede sobrevivir en el aire hasta por dos horas. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció que "surgen pruebas" de transmisión por el aire de Covid-19, después de que un grupo de 239 científicos internacionales alertó sobre esta posible forma de contagio. "Reconocemos que surgen pruebas en este sentido y, por tanto, debemos permanecer abiertos a esta posibilidad y a sus implicaciones, así como a las precauciones que deben adoptarse", declaró Benedetta Allegranzi, funcionaria de la OMS en una conferencia de prensa telemática.

Subterráneo asiático
En el caso del coronavirus, los expertos concuerdan en que el virus no recorre grandes distancias ni permanece activo en exteriores. Sin embargo, habría evidencias de que puede llegar de un extremo a otro en una habitación hogareña y, en situaciones experimentales, permanecer activo hasta por tres horas. Los científicos ya saben que la gente puede transmitir el virus incluso aunque no presente síntomas, es decir, sin toser o estornudar, y los aerosoles podrían explicar por qué se da ese fenómeno. Debido a que los aerosoles son más pequeños, contienen menos virus que las gotículas. Pero, al ser más livianos, pueden sobrevivir en el aire por más tiempo, en particular si no se renueva el aire. En un espacio cerrado, una sola persona infectada puede liberar suficiente virus aerosolizados para infectar a muchas personas, quizá provocando un evento de superpropagación. El distanciamiento social sigue siendo muy importante, de modo que mientras más cerca se esté de una persona infectada, más expuesto se está de sus aerosoles y gotículas. Sin embargo, los expertos insisten en la importancia del lavado de las manos, explicó Marr. “Hasta donde sabemos, sigue siendo de la mayor importancia”.

Subterráneo de Buenos Aires
Mientras tanto, parece que deberíamos usar mascarillas en interiores. Las mascarillas de tela reducen mucho el riesgo, pero siempre que todos las usen. En el hogar, cuando estás con tu familia o con quienes compartes casa y sabes que tienen cuidado, las mascarillas todavía no parecen ser necesarias. Pero los expertos sostienen que es prudente usarlas en otros espacios interiores. En espacios cerrados, algo sencillo que se puede hacer es “abrir las ventanas y puertas siempre que sea posible”, sostuvo Marr. También se puede cambiar los filtros en tu sistema de aire acondicionado o ajustar la configuración para que se use más aire del exterior y menos aire que ya ha circulado dentro. Los edificios públicos del Estado y las compañías privadas debieran colocar más purificadores de aire y luces ultravioleta que puedan matar el virus. Si esto no es posible, intentar reducir el tiempo que se pasa en un lugar cerrado, sobre todo si no se usará una mascarilla.
Fuentes: OMS, DW y Universidad Estatal de Virginia