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por Osvaldo Pimpignano – 27 ago 2020

 

La paternidad de la radiodifusión, como un sistema de transmisión de información destinado a oyentes anónimos y masivos, es un tema todavía en discusión.  La primera certificada en nuestro país fue el 27 de agosto de 1920.  Hay otras dos experiencias realizadas poco tiempo antes, que fueron experimentos con una sola transmisión; o la de un periódico que la utilizaba para recibir noticias de sus corresponsales y reenviarlas a otros interesados.  Vale decir, comunicaciones punto a punto como ya existían en los barcos para comunicarse con los puertos; las que no pueden denominarse radiodifusión, ya que eran de uso privado.

 

20 08 27 OP Una vigorosa joven de 100 años 1 Antigua radio capilla

Antigua radio capilla

 

El invento de la radio en sí no puede adjudicarse a alguien en particular.  En realidad, es fruto de una serie de estudios y descubrimientos físicos.  Quienes ganaron más notoriedad fueron el italiano Guillermo Marconi y el ruso Alexander Popov, quien descubrió las ventajas del uso de las antenas.  Marconi se destacó por sus experimentos de comunicación: primero, desde su yate Electra; y luego, por la instalación de lo que podríamos llamar estaciones de radio, que en realidad eran ingenios que utilizaban las ondas hertzianas.  No existían las válvulas termiónicas y menos aún los transistores.  Marconi consiguió comunicarse primero a través del Canal de La Macha y luego de Inglaterra a Terranova.  Las transmisiones consistían en señales cortas y largas, semejantes a las telegráficas, pero que no contenían ningún mensaje.  Tanto Marconi como Popov se valieron del descubrimiento de Heinrich Rudolf Hertz, quien descubrió la trasmisión, emisión o circulación de las ondas electromagnéticas que llevan su nombre.  Tampoco fue ajeno a esta construcción el Ing. Nicolás Tesla.  Marconi se destacó como un empresario de la radio y realizó la construcción de equipos e instalación de emisoras rudimentarias de radio mediante sistemas que en nada se parecen a los actuales.

 

20 08 27 OP Una vigorosa joven de 100 años 2 Los Locos de la Azotea

Los Locos de la Azotea

 

En 1909, Marconi fue uno de los ganadores del Premio Nobel de Física,  y en carácter de invitado destacado participó de las festividades del  Centenario de la Revolución de Mayo.  En esta ocasión, instaló una precaria estación radiotelegráfica en la localidad de Bernal, desde donde se comunicó con Canadá e Irlanda.  Marconi no había tenido en cuenta la antena y a falta de la misma la realizó con un barrilete que en su cuerda transportaba un alambre.  La presencia de Marconi y la transmisión hasta las antípodas, llamó la atención de algunos jóvenes que vislumbraron nuevas transformaciones, pero que además vivían en una época de descubrimientos e inventos.  Para ese entonces, ya había en el Río de la Plata lo que hoy llamamos radioaficionados; es decir, experimentadores del nuevo fenómeno como pasatiempo.  Se realizaban comunicaciones entre el centro de Buenos Aires y el Barrio de Belgrano, por entonces considerado “el campo” o lugar de vacaciones.  Una comunicación entre un radioaficionado argentino y otro uruguayo fue considerado una maravilla de la ciencia.  En la Argentina, los más entusiastas fueron un grupo formado por el médico Enrique Telémaco Susini, otorrinolaringólogo, y los estudiantes de medicina Miguel Mujica, César Guerrico y Luis Romero Carranza, a quienes se conoció como “los locos de la azotea”, donde instalaban sus antenas.  Ellos pueden ser considerados radioaficionados fanáticos y pioneros de la radiodifusión argentina.

 

20 08 27 OP Una vigorosa joven de 100 años 3 Diagrama de 1922 mostrando el circuito de una radio a galena

Diagrama de 1922 mostrando el circuito de una radio a galena

 

En 1918, sobre el fin de la Primera Guerra, Susini viajó a Francia comisionado por el Estado para estudiar, cerca de los frentes de batalla, el efecto de los gases asfixiantes y paralizantes sobre las vías respiratorias.  Allí encontró lo que hoy consideraríamos chatarra,  equipos de radio con transmisores casi abandonados y válvulas en buen estado, lo más moderno del momento.  Estos elementos Susini los trajo ocultos en su equipaje.  Ninguno de los cuatro locos tenían conocimientos técnicos específicos, pero con la escasa literatura existente y a prueba y error consiguieron su objetivo: hacer funcionar una estación de radio moderna.  Fue el principio de una gran aventura.  Desde el Teatro Coliseo transmitieron la ópera Parsifal, de Richard Wagner, que se pudo escuchar en una cincuentena de radios a galena que había en Buenos Aires.  La voz de Susini, anunciando: “Señoras y señores: la sociedad Radio Argentina les presenta hoy el festival sacro de Ricardo Wagner, Parsifal…” abrió una transmisión de tres horas.  Era el 27 de agosto de 1920.  Recién el 2 de noviembre de 1920 se emitió en los Estados Unidos el primer programa de radio, que  difundió desde Pittsburg los resultados de las elecciones presidenciales.

 

20 08 27 OP Una vigorosa joven de 100 años 4 Estación Radiotelegráfica en Monte Grande hoy Villa Transradio

Estación Radiotelegráfica en Monte Grande, hoy Villa Transradio

 

Pare ese entonces, ya se contaba con medios “técnicos modernos” y la radiodifusión se convirtió en un fenómeno casi masivo.  La producción industrial y artesanal de receptores todavía no estaba al alcance de todo el público, en especial en lugares donde no había servicio eléctrico.  Pero rápidamente aparecieron las radios a batería y la producción masiva y muy competitiva bajó los precios.  Las emisoras mejor dotadas emitían en varias frecuencias, alguna de alcance interoceánico.

 

La radio seguía progresando.  Se trabajaba contra reloj en el mejoramiento de los transmisores y los receptores y se los comenzó a vender ”al fiado”.  Empresas internacionales como la RCA Víctor se instaló en nuestro país y sus productos eran de mucha calidad; y según el modelo, muy elegantes, que servían además para adornar el hogar.  No había comercios dedicados a artículos del hogar porque la radio y la plancha eléctrica fueron los primeros artículos que recibieron esa denominación; más tarde llegarían las heladeras y los lavarropas.  Se vendían en mueblerías, grandes tiendas o almacenes de campo.  La radio ya era popular y masiva, no había hogar donde no hubiera una radio.  Y allí comenzó el desafío, producir programas.

 

20 08 27 OP Una vigorosa joven de 100 años 5 Receptor artesanal de primera Guerra Mundia. El detector era una hoja de afeitar

Receptor artesanal de primera Guerra Mundia. El detector era una hoja de afeitar

 

En principio se difundía música.  Había emisoras especializadas en música clásica y otras populares, pero no era suficiente.  Y aparecieron cinco estrellas de la radio: las radio novelas, un desprendimiento del teatro con muchos desafíos y que reunían a madres, hijas y abuelas junto al receptor.  Los programas cómicos, generalmente nacidos en el circo, que hoy suenan infantiles sin perjuicio de que algunos se perfeccionaron a tal punto de contar con conductor, libretista y productor y que perduraron por décadas.  La tercera gran estrella fue el futbol, que cada sábado y domingo reunía a los varones de la familia y también a algunas mujeres futboleras.  El box, que generalmente se transmitía desde el Luna Park y peleas por el título del mundo, como la realizada en Japón.  Y el automovilismo, con tantos adeptos como el fútbol.  Hasta que apareció el transistor que simplificó la construcción y portabilidad de los receptores que bajaron de costo al punto que hoy la podemos llevar en el bolsillo y escuchar por medios digitales.

 

En 1922 comienza a escucharse LOX Radio Cultura, autorizada a emitir mensajes publicitarios.  De ese modo, se convirtió en la primera radio comercial del país.  El ejemplo fue rápidamente imitado por los radiodifusores estadounidenses.  Le siguieron programas de interés general.  Uno que recuerdo en particular, La Pandilla Marilyn, que jugando enseñaba actuación a niños, que eran quienes realizaban el programa.  O el Teatro de las Dos Carátulas, que los domingos y desde los teatros porteños, emitía las obras que tenían más aceptación, por la desaparecida Radio Porteña.  Los programas de noticias eran muy requeridos, en particular, en lugares distantes de las ciudades donde no llegaban los periódicos, a menos que se los encargara a un comisionista.

 

20 08 27 OP Una vigorosa joven de 100 años 6 La muy popular SPICA

La muy popular SPICA

 

Todo esto sucedió vertiginosamente y no había “profesionales” para realizar los programas.  Los primeros presentadores o relatores fueron los que acompañaban a las orquestas presentando los temas, tenían “voz radial”.  Esto fue un llamado de atención para los radiodifusores de la época que comenzaron a presentar orquestas y cantantes populares en vivo.  Algunas tenían auditorios donde se podía presenciar la realización del programa como en un teatro.  No había escuelas de periodismo y se aprendía de las estrellas de los medios gráficos, que a su vez habían aprendido el oficio de sus antecesores.  En la actualidad, existen institutos de formación para el manejo de las emisoras.

 

En nuestro país se destacaron tres emisoras, por llevar la radio a donde no llegaba y porque formaron redes que cubrían casi todo el país: Radio El Mundo, Belgrano y Splendid.  Con el tiempo, el mantenimiento de estas redes no resultaba rentable y muchas de ellas fueron absorbidas por Radio Nacional Buenos Aires, LRA 1, con 51 estaciones repartidas en todo el territorio que repiten la programación y también poseen programas propios sobre temas locales, o avisos a las comunidades distantes, donde no hay medios de comunicación: “Atención estancia Santa María, avisa José que mañana viajará, espérenlo en la ruta”.  Sus transmisiones comenzaron el 6 de julio de 1937 con la denominación de LRA Estación de Radiodifusión del Estado (LRA 1).  Comenzaron a las 18:45, con siete horas de transmisión diarias.

 

20 08 27 OP Una vigorosa joven de 100 años 7 Interior de una radio a válvulas termoiónicas Philco de Ambas Corrientes

Interior de una radio a válvulas termoiónicas Philco de Ambas Corrientes

 

En Radio Nacional comenzó un ciclo llamado La escuela del Aire, que se emitía en tres idiomas: español, italiano e inglés.  También comenzó a transmitirse el programa de Relaciones Exteriores, con audios y noticias destinadas a los países limítrofes y el resto de la región.  También emitía programas tales como: Alimentos sugeridos para un escolar entre 4 a 10 años; El desayuno adecuado para un escolar; y Las preparaciones de leche más adecuadas para un escolar.  El 20 de octubre de 1979, a las 11:20, Radio Nacional puso en el aire a LRA36 Radio Nacional Arcángel San Gabriel, desde Base Esperanza, en la Antártida Argentina.  La estación radial comenzó sus transmisiones con el siguiente mensaje: “Aquí LRA36, Radio Nacional Arcángel San Gabriel, en su frecuencia de 6030 Kilohertz, banda de 49 metros, emitiendo desde Base Esperanza, en la Antártida Argentina, juntamente con las emisoras que integran la cadena oficial de radiodifusión...”

 

20 08 27 OP Una vigorosa joven de 100 años 8 Estudio de LRA36 Radio Nacional Arcángel San Gabriel

Estudio de LRA36 Radio Nacional Arcángel San Gabriel

 

Las primeras emisiones fueron apoyadas por LRA10 Radio Nacional Ushuaia y LRA24 Radio Nacional Río Grande.  La primera canción escuchada fue La Primavera, milonga de Víctor Velásquez.  El primer programa se llamó Horizontes de Hielo y trató sobre las actividades de la Base Esperanza y el Fortín Sargento Cabral.  También informó actualidades de las otras bases argentinas e informes glaciológicos y meteorológicos.  En la actualidad, LRA36 Radio Nacional Arcángel San Gabriel transmite en 15476 kHz en Onda Corta, con una potencia de 10 kilowatts y es operada por el personal del Ejército Argentino que se encuentra en la base, dedicándose al control, mantenimiento y operación técnica del equipamiento, siendo sus locutoras el personal femenino de la base y las esposas de algunos militares que comparten la dotación con diversas funciones.  Estas personas, tres locutoras y un operador, asisten previamente a un curso del Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica.  Los alumnos y docentes de la escuela de la base, Nacional N° 38 Raúl Ricardo Alfonsín, realizan desde 2003 un micro radial llamado Pingüinitos al Aire.  Otro micro de la radio se llama Argentinos en la Antártida y cuenta sobre las historias y hazañas de algunos argentinos destacados en la historia antártica.  Otro se llama Reflexiones.  Allí se realizan lecturas de libros y frases, entre otros programas que se emiten por LRA36 de lunes a viernes.  Quienes no posean un receptor de onda corta, la pueden escuchar en el siguiente enlace: http://www.radionacional.com.ar/tag/lra-36-arcangel-san-gabriel/

 

20 08 27 OP Una vigorosa joven de 100 años 9 Moderna radio que enciende y se apaga segun se programe el reloj

Moderna radio que enciende y se apaga segun se programe el reloj

 

Durante la Guerra de Malvinas de 1982, Radio Nacional inició su transmisión desde Puerto Argentino el 4 de abril con la denominación de LRA60 Radio Nacional Islas Malvinas, con la voz del locutor nacional Norman Carlos Powell, la colaboración del operador Fernando Héctor Péndola y bajo la dirección del ingeniero en sonido Ernesto Manuel Dalmau.  Desde julio de 2013, Radio Nacional Río Grande emite un boletín informativo diario en idioma inglés destinado a los habitantes británicos de las Islas Malvinas, llamado Argentine News Bulletin y Encuentro Malvinas, aprovechando que la cobertura de la emisora llega al archipiélago por su potencia de 25 kilowatts.  El micro es preparado en Buenos Aires, a través de los locutores y equipo de la programación en inglés de la Radiodifusión Argentina al Exterior (RAE), y editado en Río Grande.

 

La historia reciente de la radiodifusión es conocida, de manera que aquí cerraremos nuestro homenaje a la Radiodifusión nacional al cumplir sus primeros 100 años.