Avances y retrocesos de la Industria.

Causas y consecuencias.

por Juan Carlos Latrichano

04 jun 2017

 

 

Partimos del llamado Modelo Agro Exportador que se inició en 1880 bajo el mecanismo de las ventajas comparativas. En el mismo, nuestro país producía las materias primas y compraba productos elaborados a Inglaterra. Si bien tras la primera guerra mundial y luego con la crisis de 1929, se operaron algunos cambios en los que se proyectó una industria sustitutiva, entiendo que desde el punto de vista de la decisión autónoma el modelo se discontinuó por completo a partir del año 1943 con el golpe nacionalista que dio lugar a la irrupción del peronismo a partir de 1946. El gobierno peronista tomó la iniciativa de industrializar el país más allá de las necesidades coyunturales.

 

Cabe analizar desde el punto de vista teórico las medidas que hacen a la industrialización. Ellas son principalmente dos:

 

a. Medidas apuntadas a superar el ciclo perverso de parada-arranque.

b. Medidas apuntadas a curar la llamada “Enfermedad holandesa”.

(La Enfermedad holandesa se produce cuando uno o más productos -en el caso de nuestro país, agropecuarios- tienen buenos precios internacionales y esos productos con esos precios definen el valor de tipo de cambio que, obviamente, resulta más bajo y menos competitivo para otros bienes; en nuestro caso, industriales. Así, algunos sectores son beneficiados y otros perjudicados. Y por ende, se da un desarrollo incompleto.)

 

En cuanto a las medidas apuntadas a superar el ciclo perverso, debemos tener en cuenta que históricamente el incremento de los impuestos a la importación de bienes industrializados resultó indispensable. La ley de aduanas de Rosas y el decreto número 14.630 del año 1944 son claros ejemplos. La primera, elevó aranceles de importación y prohibió algunos productos; con ello, se desarrollaron las economías regionales. La segunda también elevó aranceles: derogó la ley de 1906 que establecía aranceles fijos; y determinó medidas apuntadas a evitar el dumping.

 

En resumen, las medidas que impiden el incremento de importaciones logran que el ciclo quede superado. En efecto, el crecimiento de la economía no supone incremento de las importaciones y ello evita el estrangulamiento provocado por la falta de divisas.

 

En cuanto a la “enfermedad holandesa”, debemos señalar que las medidas que la curan deben proveer un sistema de tipo de cambios múltiples o medidas conexas que apunten a igualar las ventajas de los productos primarios con la de los industriales. La idea apunta a lograr un tipo de cambio efectivo (tipo de cambio menos retenciones al agro) más bajo para los productos primarios provenientes de la pampa húmeda. Desde luego, los beneficios de esta política deben ser asignados al sector industrial.