por Alejandro Muñoz – 09 jun 2022

 

Kylian Mbappé señaló hace algunos días que las chances de tener un campeón europeo en el Mundial de Catar son altísimas, porque "en Sudamérica el fútbol no está tan desarrollado y tanto Brasil como Argentina no tienen rivales de nivel".

 

Si lo analizamos desde la frialdad de los números, tal vez el delantero del PSG pueda tener razón: Francia, Croacia, Bélgica e Inglaterra ocuparon los primeros cuatro puestos en Rusia 2018.

 

Pero, ¿cuántos jugadores sudamericanos participan (y brillan) en las principales ligas europeas, haciendo "mejores" a los futbolistas de aquel continente? Argentinos, brasileños, uruguayos, chilenos, colombianos, son pilares fundamentales en Liverpool, Real Madrid, Juventus, PSG, Manchester City, por nombrar solo a algunos de los habituales animadores. Alisson, Ederson, Messi, Di María, Dybala, Luis Díaz, Casemiro, Valverde, Cuadrado, Luis Suárez, Cavani, ¡qué cantidad de estrellas tenemos en Sudamérica!

 

Es verdaderamente una lástima que no se acompañe al talento innato y que nuestras ligas tengan cada vez menos brillo y atractivo.

 

Así y todo, que lo señale un europeo tan livianamente enciende las alarmas del "ponerse a la defensiva" que tanto nos caracteriza. O, tal vez, nos hiera en el orgullo y a fin de año estemos hablando del milagro de tener un podio sudamericano en Catar...

 

 

por Alejandro Muñoz – 23 may 2022

 

¿Cómo manejar una situación de acoso, abuso y hasta intento de homicidio cuando el caso llega a la Justicia?

 

Sebastián Villa, delantero de Boca Juniors, atraviesa por estos días un duro presente judicial. ¿Puede ir preso?

 

El bombardeo mediático sobre este tema invita a pensar que el futbolista no debe estar pasando días cómodos ni sencillos... ¡pero sigue jugando al fútbol como si nada! Si Boca no estuviera en la pelea por el título, ¿él seguiría formando parte del plantel?

 

Acá empieza otro análisis: el de las declaraciones de turno y las actitudes. Juan Román Riquelme, vicepresidente del club, dijo que "con Villa nos sacamos el sombrero por su profesionalismo". En las redes sociales, la institución lo saludó cordialmente por su cumpleaños. Y Yamila Rodríguez, futbolista del club y reconocida por su lucha en favor de la igualdad, publicó una foto con la camiseta y el apellido Villa en su espalda.

 

¿Vale todo o todo se puede acomodar dependiendo de las circunstancias? ¿Hay que endurecer las medidas en los clubes ante estos casos? ¿Qué hacer ante el peligro de que surja una ola de denuncias sin fundamentos? Qué difícil manejarlo. Pero algo más hay que hacer, para que no todo parezca un chiste de mal gusto.

 

 

por Alejandro Muñoz – 18 mar 2022

 

River y Boca igualaron 0-0 en el Superclásico de Reserva. Un partido friccionado, con pocas llegadas pero con un detalle para analizar: cómo cambiaron esos encuentros con el paso del tiempo.

 

Primer punto: la televisión y las redes sociales. Antes, era más difícil saber exactamente cuál era cada jugador, y se iban haciendo conocidos a través de sus aciertos/errores: "Che, anda bien el 4"; "Al 5 le falta un poco todavía"; "Qué grandote el 9". Hoy, con un par de clics es suficiente hasta para conocer su historia de vida y cláusula de rescisión de contrato.

 

Segundo punto: la personalidad. ¿Cuánto afecta en este tema lo dicho en el punto anterior? Al igual que en la vida misma, sorprende ver el manejo de pibes de 18-19 años llamando al árbitro por su nombre de pila ("tip" aprendido de los grandes, utilizado hasta el hartazgo en Primera para demostrarle al árbitro que es conocido y hacerlo sentir importante, aunque no lo conozca nadie), enojándose por cada falta, no pidiendo disculpas, ignorando al rival, poniendo la piernita un poco más arriba de lo normal... Se conocen últimamente muchos más casos de indisciplina que son castigados con suspensiones internas o pibes que misteriosamente empiezan a dejar de tener el rodaje que los venía haciendo figuras. Un día van a préstamo a un equipo de la segunda división, los hinchas se enojan, el jugador deja de rendir y empieza a vagar por diferentes equipos sin poder brillar como en sus inicios.

 

Darío Cvitanich, experimentado delantero de 37 años que jugó en Racing, Boca y en clubes de Europa, que hoy disfruta sus últimos partidos como profesional en Banfield, sostuvo hace poco en una entrevista que "tenemos que empezar a escuchar más a los jóvenes y entender qué quieren" para, de ese modo, hacerles comprender que no se le puede gritar a un mayor, que no es necesario debutar ya en Primera, ya enojarse por ir al banco, ya comprarse un auto último modelo, ya irse a Europa, ya, ya, ya... Esas etapas quemadas también son culpa de la tele, de los millones de seguidores en Instagram, de los empresarios y de ellos mismos, los pibes del club.

 

 

por Alejandro Muñoz – 20 abr 2022

 

El fin de semana visitamos la muestra Gamergy, que se desarrolló en Tecnópolis. Y a lo largo de tres días, permitió a los seguidores de los videojuegos estar cerca de sus ídolos. ¿Ídolos? Sí.

 

Nos sorprendió que, a metros del ingreso al parque, había “manteros” vendiendo remeras, banderas, vinchas. ¿Con la cara de Messi? ¿De Abel Pintos? ¿De Boca o River? No. De Tiago PZK, Robleis y Momo.

 

El mundo virtual se ha ampliado y hoy conviven chicos y grandes que siguen a determinados equipos (Boca, River, Furious, 9Z Team, Kru, por nombrar solo a algunos) que desarrollan sus competencias en distintos juegos. Desde el tradicional FIFA o PES de fútbol, pasando por el popular “LOL” (abreviatura de League of Legends) y Valorant, que son juegos de rol y que consiste en “eliminar” rivales utilizando diferentes armas.

 

Así, en Tecnópolis, alrededor de 50 stands similares a la Feria del Libro, ofrecían la posibilidad de tirarse en un sillón a ver una película, o jugar al metegol, o enfrentarte a un amigo en un partidito de FIFA, o jugar al básquet, o participar en sorteos, o sentarte en una PC y que te expliquen cómo está compuesta. Un abanico de posibilidades infinitas que se completaba con estudios de radio instalados para transmitir en vivo desde el evento, además de un auditorio que explotaba de gente con recitales que tenían entre 3 mil y 5 mil personas y, enfrente, otro auditorio donde, por ejemplo, se disputaba la final de la Copa Libertadores de LOL entre dos equipos mexicanos y los seguidores “hinchaban” y aplaudían cual partido de fútbol.

 

Alrededor de la muestra, decenas de padres caminaban de un lado a otro, buscaban algún kiosquito o algún asiento para esperar a los más chicos, sin entender demasiado ese mundo pero conscientes de que algo nuevo está pasando.

 

“A lo que más jugué yo de chico fue al Pacman”, nos cuenta alguien que ya superó las cuatro décadas.

 

 

por Alejandro Muñoz – 10 feb 2022

 

El éxito de Rafael Nadal en el Abierto de Australia trajo, nuevamente, un tema para analizar y que pocas veces ha sido desmenuzado: una generación entera de buenos tenistas se está diluyendo a partir de la vigencia del español (35 años), de Novak Djokovic (34) y, lentamente, en menor medida de Roger Federer (40).

 

La primera generación de tenistas, muy buenos pero que no pudieron ser brillantes al ritmo del "Big Three", fue la camada de Lleyton Hewitt, Andy Roddick, Nikolái Davydenko, David Nalbandián, Marat Safin, etc, etc... Deportistas de élite que quedaron opacados ante la acumulación de títulos de los tres ya nombrados.

 

Luego, queda toda esa generación que acompañó el auge: Gael Monfils, David Ferrer, Juan Martín del Potro, Stan Wawrinka, Marin Cilic, Milos Raonic y muchísimos talentos más. ¡Qué pocas finales pudieron ganar!

 

Y después, y aquí comienza otro reconocimiento, es la camada de jugadores que están llamados a "suceder en el trono" al español, al serbio y al suizo, pero que, sin embargo, están creciendo y no lo están logrando: Medvedev tiene 25 años, Tsitsipas 23, Berrettini 25, Zverev 24. Rublev 24, Casper Ruud 23. Ellos, junto a Djokovic y Nadal, completan los primeros 8 lugares del ranking de la Asociación de Tenistas Profesionales: entre Nole y Rafa ganaron 41 Grand Slams. Entre los otros seis, ¡solo Medvedev ganó el US Open 2021! Una diferencia abismal, reafirmada en que, a los 25 años, Nadal había ganado ¡seis veces! Roland Garros, dos veces Wimbledon, una vez Australia y, además, una medalla olímpica.

 

Todo indica que la verdadera próxima generación va a estar encabezada por el italiano Jannik Sinner (21 años, Nº 10 del ranking), el canadiense Félix Auger-Aliassime (también 21 años, Nº 9 en el escalafón mundial) y el español Carlos Alcaraz (18 años, puesto 29).

 

¿O las Leyendas seguirán acrecentando su historia?