por Daniel Martos - 07 nov 2020

 

La cuarentena que aún nos sigue rondando, además de tantas cosas malas, en las cuales ahora no viene al caso ahondar, trajo algunas cosas buenas. Sobre todo en los comienzos de la misma, cuando el cumplimiento era más estricto. El ahorro de tiempo de quienes ocupamos cantidad de horas de viaje hacia y desde el trabajo, permitió, por ejemplo, el desarrollo o incursión en distintas aficiones o disciplinas que captaron nuestra atención en estos meses de aislamiento social.  Y que hasta ese momento, figuraban como “materias pendientes” en nuestro listado de objetivos de cada año.

 

Una de ellas, de la cual debo confesar soy cultor desde hace varios años, es la cocina.  A través de la cual uno puede deleitarse a sí mismo y a quienes más aprecia.  Y que también combina la posibilidad de experimentar la creatividad innata de cada uno.

 

Este lugar del hogar pareciera muchas veces el más alejado de la tecnología, donde el desarrollo de gadgets y software no llega con tanto impulso como en otras actividades.  De todos modos, eso está cambiando gracias a la paulatina adopción de la domótica.  Y siendo la cocina una actividad muy humana y arraigada, cuenta con muchos recursos, cada vez más, que pueden extraerse de internet para profundizar en este arte.

 

Si buceamos en la web, y deseamos profundizar con un estilo más autóctono, podemos encontrar en cocinerosargentinos.com un gran recetario de comidas “al uso nostro”.  Este sitio web surge del programa homónimo (nuevamente en el aire) que se trasmite por la TV Pública.  Este sitio web es de varios años atrás, pero fue modernizado en varias oportunidades y con recetas que incluyen ingredientes que podemos conseguir fácilmente y con gran precisión en cuanto a las cantidades que requieren.

 

Por otro lado, en www.recetasgratis.net podemos encontrar también un gran recetario organizado por tipo de receta y de ingrediente.  Si bien el buscador es algo simplón, es la única herramienta que nos permite buscar los “consejos de cocina”, un plus que tiene este sitio web, pero a cuyo contenido no es tan fácil de acceder.  Afirman tener más de 25 mil recetas, dato incomprobable pero prometedor.

 

Las primeras marcas de condimentos, ingredientes y aditamentos, tienen en sus webs recetas que incluyen sus productos, como antes las tenían en sus envases (algunas continúan con la tradición).  También los principales matutinos de nuestro país cuentan con secciones dedicadas a la cocina.  Y Youtube sigue siendo un medio en el que muchos buscan inspiración para sus creaciones culinarias.

 

Entre las aplicaciones vinculadas a esta temática, podemos encontrar:

 

-COOKPAD: Es una de las más reconocidas, y tiene el ingrediente (permítanme el juego de palabras) de poder seguir autores de recetas y guardar algunas de ellas (limitada cantidad en la versión gratuita) para cocinar más adelante. Cuenta con el extra de poder compartir las recetas hechas por uno mismo; y de adjuntar las imágenes del resultado de usar la receta de otra persona.

-Hatcook: En una App disponible para Android e IOS, aunque también cuenta con una web homónima.  La organización de contenidos es similar a recetasgratis.net que mencionamos más arriba, pero con una estética más agradable.

-PETITCHEF: Es un recetario para elaborar platos simples y sin complicaciones.  La estética que lleva no es muy desarrollada, pero cumple con su propósito; y además, con ingredientes fáciles de conseguir.

 

Creo que con este menú de opciones, contás con una gran variedad para nutrir tu tiempo con algunos deliciosos desafíos.

 

¡Hasta la próxima!

 

 

por Daniel Martos - 26 sep 2020

 

Semanas atrás, hablábamos de la bancarización digital.  Mediante la cual podemos llegar a abrir una cuenta bancaria sin siquiera acercarnos a una sucursal ni firmar ningún papel físico.  Tan solo mediante la captura de imagen del DNI y generar algunas “selfies” personales, realizando algunos gestos que el sistema (la aplicación del banco) pide para poder continuar con el registro de la cuenta correspondiente.

 

Ahora bien, en estos casos, aun teniendo la posibilidad de invertir en acciones o fondos comunes de inversión, las monedas en las que se puede operar son (¡además de controversiales!) las más comunes y en las que solemos realizar transacciones en nuestro país: los pesos y los dólares.

 

Pero sin tener que realizar transacciones en el mercado cambiario, existe una forma de invertir en otras “monedas” que no se corresponden (aquí lo curioso y llamativo) a la emisión de un país determinado, sino que los emite ¡un sistema informático!  Estamos hablando, ni más ni menos, que de la opción de ahorrar en criptomonedas.

 

Criptomonedas: ¿y eso, con qué se come?

Las criptomonedas son, en términos reales, “cuasimonedas”.  Es decir, que si bien no son bienes tangibles ni “guardables” (al menos en principio) bajo la seguridad “del colchón”, sí son valores que cotizan ¡y cómo! en relación a otras monedas de curso legal.

 

La forma en que un conjunto de ordenadores (nunca puede hacerlo una computadora por separado) llega a generar una unidad de criptomoneda, es a través del “minado” de la misma.  Es decir, realizando complejos cálculos matemáticos frente a un algoritmo que, después de una infinidad de operaciones aritméticas, alcanza el nivel de procesamiento adecuado para obtener, por ejemplo, 1 bitcoin.

 

Este “minado” de las diferentes criptomonedas requiere un alto consumo energético, y requiere de potentes equipos que escapan al alcance de un usuario medio o avanzado.  Y esta “exclusividad” es lo que tiende a encarecer el precio de mercado de las diferentes criptomonedas.  Lo cual las convierten en un activo en el que puede invertirse, intentar preservar valor e, incluso, hasta la actividad especulativa.

 

Diferentes tipos de criptomonedas

Si bien todas las criptomonedas se extraen, desarrollan y vuelcan al mercado siguiendo la misma forma básica que mencionaba en los párrafos anteriores, existen diferentes criptomonedas que muchas veces son el desprendimiento de otros proyectos “cripto” anteriores.  Entre las diferentes criptomonedas más populares y de mayor circulación, podemos mencionar:

 

Bitcoin

Es la criptomoneda más popular.  Y el valor actual, al momento de escribir esta nota, es de ¡un millón y medio de pesos argentinos por cada Bitcoin!  El creador, Satoshi Nakamoto, escribió el documento oficial original en noviembre de 2008 y la red Bitcoin comenzó a existir en enero de 2009.

 

Ethereum

Creado por Vitalik Buterin, es una plataforma global de código abierto para aplicaciones descentralizadas.  Cotiza ahora en torno a los 50.000 pesos argentinos.

 

Litecoin

Es una criptomoneda creada en 2011 por un ex empleado de Google, Charlie Lee.  Utiliza parte del algoritmo de Bitcoin, siendo una versión algo más endeble y de menor valor que dicha criptomoneda.  Pero en función de su escasa historia, está adquiriendo una mayor circulación.

 

USDC

El USD Coin es una moneda estable, totalmente respaldada por el dólar estadounidense.  Hoy cotiza alrededor de 140 pesos argentinos.

 

Criptovacas

Una nota de color de las últimas semanas, es el desarrollo que se está generando en nuestro país de Criptocow, una criptomoneda que está siendo diseñada por entidades asociadas a la consultora OpenAgro.  Su operatoria representaría, al adquirir una “criptocow”, un valor asociado respaldado por una vaca preñada.  El monto mínimo a invertir es de aproximadamente $ 9000.-  Lo que equivaldría a un 10% de una “criptocow”.

 

Siguiendo este camino, se encuentran en estudio la generación de otras “cripto” asociadas a bienes tangibles como vinos.  Por ejemplo, como el que se presenta en openvino.org, con valor vinculado a la producción vitivinícola.

 

Billeteras virtuales, servicios, y otros

Claro está que en el caso de que inviertas en este tipo de valores digitales, no deberás soportar el peso del metal o el papel en tu billetera: estas monedas, se guardan exclusivamente en “billeteras digitales” llamadas comúnmente “wallets”, donde se almacenan estas divisas, y desde y hacia dónde se pueden hacer transferencias a otras personas.  O a vos mismo, si tenés dos billeteras en distintos “operadores”.

 

Respecto de dónde comprar y/o almacenar criptomonedas, existen diferentes operadores que ofrecen distintos tipos de servicios, condiciones y comisiones, tanto por operaciones como para la custodia de las mismas.  En nuestro país, entre otros, se pueden mencionar a Ripio (ripio.com/ar/), Bitex (https://bitex.la/), Bitso (en inglés) y Satoshi Tango (www.satoshitango.com)

 

Nobleza obliga: puede ser una lotería

Antes de terminar, quiero advertir que si bien las criptomonedas son un activo que últimamente tienen mucha estabilidad, pueden tener oscilaciones bruscas.  Afectando su valor sin que se pueda predeterminar, ni prever, cuál será el mismo dentro de un período mediano de tiempo.

 

Por lo tanto, es recomendable, edificante y hasta divertido invertir en criptomonedas.  Pero te aconsejo que no apuestes todo tu capital a esta inversión, ya que las fluctuaciones de valor pueden afectar mucho tu rendimiento.

 

¡Hasta la próxima!

 

 

por Daniel Martos - 09 jul 2020

 

No por la -entiendo yo, muy sana- costumbre de siempre indagar en las nuevas posibilidades que genera la tecnología, te voy a permitir, querido lector, hacer una asociación sexista y extremadamente vulgar del título que precede a este párrafo.  ¡No, señores!

 

Como recuerdan, esta respetable columna se permite algunas licencias estilísticas, pero siempre para captar la atención del lector y poder ofrecerle un lugar de intercambio y crecimiento... y de paso, un acercamiento un poco más cálido al aparentemente frío y complejo, mundo de la computación.

 

¿Qué es un beta?

En informática, un “beta” es un estado de desarrollo del software donde este está tan avanzado que puede testearse junto a un público determinado, pero que aún no está listo como para salir al mercado en formato definitivo, comercial.

 

Aunque pareciera complejo e inalcanzable para el común de los mortales, no lo es, y puede ser asequible a la mayoría de nosotros.  Por ejemplo: si quisieras probar la mayor parte de las innovaciones que va a lanzar Whatsapp antes de que estén disponibles para todo el público, no tenés más que visitar el sitio https://play.google.com/apps/testing/com.whatsapp y aceptar compartirte en Beta tester.  Una vez brindada la confirmación de rigor, la próxima actualización que se descargue en tu dispositivo, será la versión beta que podrás empezar a disfrutar.

 

20 07 09 DM Hasta las betas 1 Pantalla de bienvenida a los beta tester de whatsapp

Pantalla de bienvenida a los beta tester de Whatsapp

 

Pero Whatsapp no es la única en ofrecerte esta posibilidad.  En Android, por ejemplo, con sólo visitar la play store, podés desplazarte hasta la sección de “acceso anticipado” dónde podrás participar del prelanzamiento de apps o juegos que están en esa fase de desarrollo.

 

¡Nunca outsider, siempre insider!

La gente de Microsoft es otro de los popes de la vanguardia tecnológica.  Y para eso requieren también de su ejército global de “probadores de sus softs”: les llaman “insider” a aquellos que gustamos de evaluar los lanzamientos antes que lleguen a la masa en general.

 

Si, ya lo sé: suena algo nerd.  Pero realmente esto se transforma en una delicatessen del orgullo y amor propio, cuando alguna persona cercana se maravilla (o se desasna) con alguna novedad tecnológica que nosotros develamos.

 

Para sumarte también como evaluador de Windows bajo esa modalidad, podés visitar https://support.microsoft.com/es-ar/help/4028370/windows-join-the-windows-insider-program y probar la versión insider.

 

20 07 09 DM Hasta las betas 2 La opción de acceso anticipado en la interfaz de android

La opción de acceso anticipado en la interfaz de android

 

¡Ojo, también puede ser molesto!

Una advertencia, antes de llegar al final de esta nota, que es de rigor dar: las versiones beta (o insider) pueden presentar ciertas inestabilidades (dicho en criollo: pueden colgarse cuando están funcionando), aunque esto muy rara vez sucede, y sólo tuve una nefasta experiencia (que se solucionó rápidamente, solo desinstalando) con la app “Chromium Canary” -pueden googlearlo, si quieren- aunque no pasó a mayores y sólo había ocasionado que se ralentizara el proceso de las búsquedas web.

 

Realmente, si en estos tiempos de aislamiento social tienen un momento para vincularse de otra forma con la tecnología, los invito a sumarse y probar estas alternativas: animate.  ¡No vetes las betas!

 

 

por Daniel Martos - 08 ago 2020

 

Expuestos al caudal de noticias que nos acecha por doquier en cualquier dispositivo conectado a la web, salpicado también por los medios tradicionales de noticias, sin duda podemos caer en una saturación de información.  Que, por lo general, suele ser perjudicial y logra un resultado precisamente contrario al que se declama: acercar datos para enriquecer el saber propio.

 

El concepto de Infoxicación es definido por Oxford Lenguajes, como: “Una gran cantidad de información que resulta muy difícil de procesar por su volumen.  Por ejemplo: al googlear, puedes acabar con un ataque de ansiedad por infoxicación".

 

La madre del borrego

La sobreabundancia de información, más en tiempos de aislamiento social como el que nos toca vivir, podemos verlo como una consecuencia de la alta demanda de diversión snob, que aprovechan los medios de comunicación -con sus intereses detrás- para instalar determinados temas en la opinión pública y abordarlos desde su conveniente mirada.

 

No sin riesgo de que me acuses, querido lector, de fundamentalista, no podemos negar que, emulando al siniestro Goebbels, todos los medios de comunicación suelen seguir una línea de pensamiento unívoca y evitan (o censuran) cualquier información que entre en conflicto con dicha línea.  Esto, más allá de quienes integren su capital accionario; o de su efímera existencia por haber surgido a destiempo, fruto del anhelo utópico de convertirse en portal periodístico.  (A propósito del jefe de propaganda alemán y la frase que se le atribuye: “miente, miente que algo quedará”, haciendo un ejercicio de la temática de esta columna, pude encontrar aquí una nota que menciona a Voltaire como su autor).

 

20 08 08 DM Infoxicación extrema 1 Estaciones antiestrés

Estaciones antiestrés

 

Al fin lo justifican los medios

Al esparcirse información casi sin límites y muchas veces contradictoria, lo que se busca es convertirse -ilusamente- en dueños de la verdad.  Por eso mismo, tantas veces la información que se genera es diametralmente opuesta; y solo con pequeños atisbos de realidad, que se usan como anclas para sostener las otras falaces afirmaciones.

 

Estas prácticas, altamente cuestionables, no tienen límites ni son exclusivas de una u otra mirada política o cosmovisión filosófica.  Y en sus casos más extremos caen en el absurdo, como hacer creer que un gobierno de una ciudad tan importante como CABA puede haber desarrollado cabinas antiestrés conformadas por burbujas de plástico...  O jugadas mediáticas para desacreditar a la oposición.  O anuncios delirantes, como el del expresidente Menem acerca del cohete con capacidad de volar hacia la estratósfera y volver a otro punto de la Tierra permitiendo llegar al otro extremo del planeta... en media hora.

 

20 08 08 DM Infoxicación extrema 2 Menem y el anuncio del cohete

Menem y el anuncio del cohete

 

Desinfoxicándote

Además de la valiosa herramienta que constituyen cuentas de redes sociales como Chequeado (https://twitter.com/Chequeado), que analizan discursos de políticos y otras noticias evaluando si son ciertas, el gran remedio para combatir la infoxicación y el mejor anticuerpo para evitar caer en las telarañas de la desinformación, es el sentido común.  Sopesar los conceptos que se vierten, y contraponerlos con alguna otra fuente que se encuentre en las antípodas del medio en el que encontramos la primera información, nos permite derribar prejuicios y analizarlos de una forma más veraz.

 

Y si antes que el remedio, buscás la prevención, te recomiendo nutrirte de información proveniente de medios periodísticos independientes.  Como el de que orgullosamente formamos parte: Un Ratito Más.

 

 

por Daniel Martos - 14 may 2020

 

Más allá del tamaño del componente del teléfono analógico, la idea de que a uno le arrojen un objeto compacto y contundente sólo podía ser aceptada en sentido figurado: con mucho gusto los mayores de 40 años habríamos aceptado, poco tiempo atrás, el ofrecimiento de “te pego un tubazo” proveniente de alguien de nuestro interés.

 

Pero los tiempos cambiaron tan velozmente que “gracias” a la llegada y actuación del covid-19 (aunque en alguna otra futura nota volveremos a abordar el tema, no hace falta que ahora me explaye más: para eso lo tenemos al gran Osvaldo Pimpignano en la columna “Tecno”, en este mismo sitio web), las clásicas llamadas “solo de voz” fueron dando paso, a veces obligadamente, a una función más completa (y menos privada): la video llamada.

 

Entonces, bien vale la pena aprovechar esta columna para repasar las principales herramientas que podemos utilizar para tales fines.

 

Zoom: el más popular, aunque cuestionado

Son muchos los que ya usan este popular servicio de video llamadas; entre los emprendimientos tecnológicos, quizás el más agradecido a la expansión del coronavirus en el mundo.  Con la posibilidad de funcionar tanto en un smartphone como en un PC, también incorpora las herramientas de chat y de grabación de la conversación.

 

La contra es la duración de 40 minutos como tope en la versión gratuita (aunque a veces “de gracia” concede extender la misma de acuerdo a la cantidad de participantes y el horario/uso de banda que se viene realizando).  Por otro lado, no han sido pocas las denuncias sobre la posibilidad de que la aplicación, en la versión de escritorio, esté tomando información de las pcs que no están vinculados a su uso, con lo cual estaría cometiendo infracciones de seguridad; aunque sus creadores dicen estar trabajando para solucionarlo a la brevedad.

 

WhatsApp: el amigo de siempre se nos agrandó

Esta app de mensajería tan utilizada por la gran mayoría de nosotros, tuvo desde casi sus inicios la posibilidad de realizar videoconferencias; pero su limitante era la escasa cantidad de participantes: simultáneamente, solo hasta 4 personas.  Hace unas semanas, para no perder cuota de mercado, habilitó la posibilidad de incluir hasta ocho personas.  La contra es que, de momento, no existe forma (salvo que se utilicen herramientas adicionales como bluestack) de utilizar esta funcionalidad desde un PC.

 

JITSI: suena mal, pero funciona bien

Conocí a Jitsi meet casi de casualidad.  Un grupo de participantes de una institución de la que soy miembro, organizó la reunión de consejería a través de esta herramienta.  Me instalé la app con cierta desconfianza, pero funcionó de maravillas y sin inconvenientes.  En su uso no tiene límites de tiempo ni de participantes.  Incluso, si se quiere garantizar la estabilidad de la reunión, puede utilizarse la propia pc como servidor.  También incorpora la posibilidad de establecer salas de chat o videochat, tanto públicas como privadas.

 

MEET: el servicio de la gran G, se aggiorna

Hasta hace poco, la herramienta de videollamadas de Google Meet, que antes tenía versiones gratuitas limitadas y otras pagas con más funcionalidades, tuvo sus orígenes en Hangouts, otro servicio de Google.  Ahora independizado en este contexto de aislamiento social, liberó sus servicios haciéndolos todos gratuitos (no puedo afirmar hasta cuándo); y con un cupo de hasta 100 participantes, sin límite de tiempo.  Claro está, los participantes deben conectarse con cuentas de gmail o google suite.

 

Querido lector, no sé en qué grupo etario te encontrás vos; pero si estás por arriba de los 30 largos... ¿la situación actual no te recuerda a alguna escena de Volver al Futuro o Los Supersónicos?

 

¡Hasta la próxima!