por Juan Carlos Latrichano – 19 nov 2020

 

Mucho se ha hablado, y se habla, acerca de la carencia de un plan económico por parte del Gobierno del Dr. Alberto Fernández.  Quizás, no se toman en cuenta los dos hechos que restringieron y restringen, el margen de maniobra. Ellos son:

 

1. El default

2. La pandemia

 

Como ya sabemos, el default viene originado desde abril de 2018.  Si bien el Fondo Monetario Internacional le puso el respirador al Gobierno anterior, técnicamente nuestro país entró en mora desde esa fecha.  Por lo tanto era y es improrrogable acordar un cronograma de pagos más laxo.  Con los acreedores privados ya se logró.  Con los organismos multilaterales, entre ellos el FMI, estamos en eso.  Desde luego, esto viene acompañado de un pedido de plan de ajuste.  La cantidad y calidad del mismo es motivo de discusión, razón por la que hasta que no haya acuerdo, es imposible fijar un programa de largo alcance.  En el mientras tanto, las fuerzas especulativas tratan de imponer su juego cambiario.  En cambio, el Gobierno intenta ganar tiempo para llegar al momento en que se cristalice el mismo.

 

A su vez, la pandemia introdujo un problema adicional muy severo.  El país se hallaba con un parque sanitario debilitado.  Era necesario dilatar el golpe del virus.  La cuarentena jugó en esa dirección.  Desde luego, la economía sufrió el impacto.  En la mayoría de los países el virus produjo daños económicos.  Durante este tiempo nuestro país incrementó la cantidad de camas de terapia intensiva.  Fue así que el riesgo de colapso sanitario se hizo muy bajo. Una vez más, el insumo tiempo fue vital.

 

Como vemos las incertidumbres continúan.  En efecto, el default tendría fin tras el acuerdo con los organismos multilaterales.  Ello podría suceder durante el primer trimestre de 2021.  A su vez, la pandemia recién podría verse acotada tras la vacuna del coronavirus.  Ello también podría suceder durante el primer trimestre de 2021.  En resumen, hay un plan de corto plazo.  Reside en eliminar estos dos problemas.  Luego se podrá pensar en un plan de mediano plazo.