por Daniel Martos - 26 oct 2018

 

 

Una frecuente y recurrente queja de los usuarios de pc (sí... ¡todavía los hay!) es el tiempo que demora en reaccionar la computadora luego de abrir un programa o intentar guardar un archivo. Lo cierto es que, este “modo carreta” no es culpa del azaroso destino, una maldición de un tercero echada sobre nuestras vidas, o un complot universal -aunque a veces parece, especialmente cuando estamos más apurados- en contra nuestro. Debo decírtelo, el principal causante de tus problemas informáticos… sos vos.

 

Dicho esto, voy a darte algunos consejos para que tu pc, por más “humilde que sea”, vuelva a tener algún desempeño digno de un usuario como vos:

 

Desfragmentá el disco rígido

Hay varios programas para utilizar, pero el método más simple y efectivo, sin entrar en complejidades, es el de hacer click con el botón derecho sobre el disco “C” en el explorador de windows; seleccionar alli “propiedades”, luego “herramientas” y allí defragmentar (u optimizar, de acuerdo a tu versión de Windows).

 

Instalá un limpiador de temporales

El más reconocido y que presenta una interfaz más simple, sigue siendo ccleaner (sí, lo podés googlear). Luego de instalarlo y usarlo por primera vez, notarás la diferencia luego del próximo reinicio.

 

Usá un antivirus efectivo

Si vas a elegir uno gratuito, te recomiendo el Microsoft Security Essentials; aunque si tenés algo de presupuesto disponible, puedes optar por el AVG pago, o el ESET.

 

¡Limpia el CPU por dentro!

No es un chiste. Con el uso y con el tiempo se suelen acumular en el interior del cpu polvo y pelusas que recalientan los circuitos internos y ocasionan frecuentemente “cuelgues” en el sistema operativo.

 

Sin duda, también podés elegir desinstalar los programas que ya no utilizás (¡muy recomendado!) y agregar memoria ram a tu equipo (esto ya es más complejo, pero seguramente algún conocido te puede ayudar).

 

Y con esto, seguramente podrás darle mayor utilidad a ese dispositivo que tenían en desuso. Y darle una nueva oportunidad.

 

¡Hasta la próxima!

 

 

por Daniel Martos - 05 oct 2018

 

En épocas de escasez de liquidez; o dicho en otras palabras, “de vacas flacas” o de “malaria”, como mejor le suene al lector, nunca vienen mal algunos consejos sobre cómo economizar.  En nuestro caso, ya que esta columna se refiere al quehacer informático, cómo ahorar datos.  Lo cual se ve reflejado inicialmente en la factura de telefonía celular a la que estamos suscriptos en modo “con factura”; o en el tiempo que dura la recarga, para aquellos cultores de la metodología “prepago”.

18 10 05 DM Ahorro forzoso 1

 

Dicho esto, y aprovechando el anuncio que hizo en el día de hoy 5 de octubre de 2018 la gente de Twitter, repasamos algunas estrategias para el ahorro de datos en las principales redes sociales:

 

Los consejos para Instagram son varios, pero los principales son:

-Inhabilitar la carga automática de vídeos: yendo a Ajustes (los tres puntitos arriba a la derecha), Configuración, entramos en Uso de Datos Móviles y pasamos de Predeterminado a Usar Menos Datos.

-Reducir la calidad de fotos que subimos: otra vez Ajustes y ahí, en Configuración, cambiamos la Calidad de Subida de Normal a Básica.

-Subir las historias solo mediante wifi, ya que este punto consume muchos datos y batería.

 

En el “Rey de la selva” de las redes sociales, Facebook, esto es muy sencillo de lograr, pero deberás renunciar a la aplicación clásica y reemplazarla por la app “Facebook Lite”, disponible en IOS y Android.

 

En cuanto a Twitter, de la que hablábamos al comienzo, si tenés la última versión de la app (también tanto para IOS y Android) podés poner a dieta el consumo de datos mediante Configuración-General-Ahorro de datos.

 

Si sos asiduo usuario de la “social media”, con sencillos pasos como los descriptos, que sumados todos juntos no llevan más de 5 minutos, verás una reducción significativa en el consumo de bytes a través de la vía satelital, mejorando también la performance y vida útil de la batería de tu dispositivo.

 

¡Hasta la próxima!

 

 

El principio del fin, ¿o el fin de los principios?

por Daniel Martos

14 dic 2017

 

 

Si bien el título de esta nota pareciera un simple juego de palabras al que últimamente los tengo acostumbrados en esta columna de “Un ratito más”, esta vez reflejan en gran medida el marco -ya no tanto teórico, sino que ahora ha comenzado a hacerse empírico- actual de las noticias vinculadas a la red de redes, la Internet.

 

El último jueves, por si sos uno de los pocos mortales que aún no estaba al tanto de la novedad, comenzó -por una decisión tomada en Estados Unidos- el fin del principio de neutralidad en Internet. Este concepto, que pareciera muy abstracto, tiene consecuencias concretas en el uso que podemos realizar de la web.

 

El 14 de diciembre, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de los Estados Unidos aprobó el plan de su presidente, Ajit Pai, para acabar con esas protecciones heredadas del gobierno de Barack Obama. Estas protecciones consistían, básicamente, en asegurar que todos los proveedores de servicio de Internet garantizaran la misma velocidad -y la imposibilidad de censura- al contenido de todos los sitios web, sin importar la naturaleza de su origen ni su postura ideológica o tipo de material publicado.

 

Pero a partir de este cambio, los ISP (proveedores de internet) podrán hacer uso de sus recursos para poder ralentizar o acelerar la transmisión de determinados contenidos, jerarquizándolos de esa forma, de acuerdo a decisiones cuya motivación, por la nueva disposición, están exentos de transparentar. Incluso pueden, sin dar mayor detalle del porqué, bloquear el acceso a determinados sitios, simplemente en forma unilateral.

 

En la segunda parte del título de esta nota, hago referencia al “fin de los principios” como una incógnita, que podría tener un alto grado de materialidad si tenemos en cuenta que, en la mayoría de los casos, los niveles directivos de las compañías se mueven más, a la hora de decidir, por cuestiones económicas que por intereses altruistas, lo que se traduce en un incremento de la probabilidad de que el contenido circulante vaya orientado casi hacia un discurso más unificado que plural.

 

La buena noticia, al menos por ahora, es que los demás países del orbe aún se encuentran lejos de tomar o imitar una decisión similar, y siguen apostando por la neutralidad de la red de Internet. Esperemos que esto sea simplemente una diferenciación (¿alienante?) de las que se están viviendo en USA de la mano del presidente Trump, y no sea una cuestión que se derrame, por efecto cascada, a las otras sociedades, especialmente las latinoamericanas, donde la pluralidad también en este aspecto, ha sido desde siempre, una riqueza más valiosa que el oro secuestrado por los colonizadores hace algunos siglos.

 

No todo es san Google

por Daniel Martos

24 dic 2017

Mientras continúa la controversia de si debería aceptarse la castellanización del pseudo verbo googlear en el lenguaje oficial español regido por la RAE -si bien el gigante de internet se opone a dicha posibilidad, según consta en Wikipedia-, bien puede decirse que empíricamente la consulta a través del buscador Google es algo tan cotidiano y habitual en nuestros días, que se hicieron varias hipótesis de lo que podría pasar en caso de que su funcionamiento se viera afectado por media hora, hasta una caída definitiva.

Pero tranquilos, no estoy en esta oportunidad siendo profeta del apocalipsis tecnológico, sino -quizá- un mero propagandista de la diversidad de oportunidades que existen a través de la web, y que posibilitan abordar las mismas búsquedas temáticas desde diferentes aristas a las que las búsquedas habituales que podríamos realizar, nos tiene acostumbrados. Por ello, voy a enumerar someramente, algunos de los buscadores alternativos para este propósito, digamos, entre comillas, “revolucionario”.

Si te vieras imposibilitado de usar Google (y seguramente, después de haber recorrido algunos sitios web de noticias y/o twitter para saber el motivo), muy probablemente recurrirías, motu proprio o por consejo de algún allegado, a algunos de sus clásicos rivales: Bing y Yahoo. Ambos, son los motores de búsqueda más conocidos después del gigante de la gran G. En sí, no encontrarías entre ellos muchas diferencias en los resultados, porque parecieran tener unos algoritmos de búsqueda muy similares que se traducen en un trabajo de sus spiders de rastreo casi gemelares. Pero si la cuestión es la seguridad de tus datos, te tengo malas noticias: tanto ellos como Google, se quedan -aún usando navegadores en modo incógnito- con la información que vos les provees en tus búsquedas y navegación en la web, material que usan para luego venderte productos; o, cuando menos, para intentar lograr un resultado más eficiente en las búsquedas del conjunto de usuarios.

Pero si eso era algo que no sabías, y querés hacer algo más en cuanto al cuidado de la privacidad de lo que hacés en internet, necesitás conocer que existen otros buscadores para la web:

-DuckDuckGo: es un buscador antiquísimo, fundado hace más de una década, cuya premisa principal es que al usarlo para tus búsquedas no rastrearan tu navegación; y lo que es más útil, no van a inundarte con publicidad en torno a lo que buscás. Hasta hace unos años, no estaba disponible en español, pero ya sí; lo que lo convierte en una excelente alternativa hoy en día.

-Ixquixk: se autoproclama “el buscador más confidencial del mundo”; y básicamente, es un multibuscador: es decir, envía tus búsquedas a varios buscadores al mismo tiempo y unifica los resultados en una página de aterrizaje común. La única contra, es que demora un poco más en devolver los resultados.

Existen además otros buscadores más especializados para búsquedas mas acotadas, como Google Scholar; o su contrincante, Microsoft Academic. También, buscadores especializados de imágenes, como TinEye. Pero no viene al caso describirlos aquí, aunque son excelentes para el servicio que ofrecen.

Como perlita de color, te cuento que existe un “eco buscador”, llamado Ecosia, que comparte los ingresos que generan sus consultas haciendo una donación del 80% a un proyecto para plantar árboles en Brasil.

5 buenas ideas para usar la

web en 2018

por Daniel Martos

04 dic 2017

 

 

Ya estamos a horas (sí, a horas: al momento de escribir esta nota, 675, para ser más exactos) de comenzar el 2018. Por lo tanto, es una etapa en la que los recuerdos se empiezan a  volver proyectos, y las evaluaciones, nuevos propósitos, para los próximos meses que comienzan.

 

Entonces, es bueno tener en cuenta plantearse si el uso que le dimos a la world wide web durante este 2017 fue tan provechoso como esperamos, o es momento de plantearnos hacer un uso más eficaz de esta valiosa herramienta. En ese sentido, me permito (siempre mencionando opciones que son gratuitas, al menos en principio, ya que algunas también cuentan con otra versión “Pro”) ofrecerte sugerencias para incrementar tu acervo de conocimientos y sacarle un poco más el jugo a este recurso tan limitado como valioso:

 

1. Aprendé (¡o repasá!) un nuevo idioma. Yo probé algunas herramientas online, ya desde hace varios años, para conocer y repasar el idioma de mis antepasados, el italiano. Los que tengo para recomendar son aulafacil.com y Duolingo (que también tiene una app en Android). Aquí también podría mencionar a un titán histórico de la educación online, que sigue ofreciendo gran cantidad de material para aprender: www.mailxmail.com/ Solía utilizarlo hace años; pero luego dejó de tener para mí una dinámica tan fascinante como antes, al posibilitar la descarga íntegra (de una sola vez) de sus contenidos.

 

2. Ejercitá tu cerebro para afianzar tu memoria, y otras capacidades mentales. Aunque leí hace unos meses un reporte que cuestionaba sus logros, yo sigo utilizando www.lumosity.com en su versión app, que tiene varios juegos entretenidos y adictivos (aunque hay algunos que “me salteo” porque ya perdieron mi interés). Otros sitios web con recursos parecidos son www.tucogames.com y https://www.onmeda.es

 

3. Organizate. Alguna vez, escuché la frase “es de listos hacer listas”. Más allá de la dudosa aplicabilidad de los refranes de uso popular, en este caso, hacerle caso -valga la redundancia- bien valió la pena y se convirtió para mí en una sana costumbre que me llevó a ser más productivo. En ese sentido, los grandes exponentes de programas para la gestión de listas y tareas son Google Keep (muy útil y siempre agregando nuevas funcionalidades, de acuerdo a la tónica de su gran empresa propietaria), Evernote.com, y “remember the milk”, un gran gestor de tareas online “https://www.rememberthemilk.com/ (no te asustes por el nombre, también está en español).

 

4. Escribí. Sí, como lo lees, pero no como lo pensás. Cuando me refiero a que escribas, no te estoy invitando a que rellenes estados de facebook, una plataforma atractiva pero efímera, porque tus aportes se esfuman en las arenas del “timeline” público. Con invitarte a escribir, me refiero a que asumas que sos notoriamente bueno en alguna área de tu interés, y que ya estás en condiciones de compartir tus aportes, en forma organizada y periódica, sobre el aspecto que más te interesa. Si no sabés como empezar, te invito a escribirme y compartir tu inquietud, a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. ¡El próximo 2018 puede ser una excelente oportunidad para comenzar tu carrera de escritor!

 

5. Enriquecer tu opinión con autores de diferentes opiniones y temáticas. Para eso, simplemente te recomiendo ir buscando nuevas fuentes y blogs. Pero, especialmente, te invito a visitar periódicamente “unratitomas.com.ar”, donde seguramente vas a poder informarte, sobre distintos temas, y con gran pluralidad de puntos de vistas.

 

Pensalo... Te quedan 12 meses por delante para aprovechar mejor tu tiempo online. Dale entonces, un ¡buen provecho!