por Osvaldo Pimpignano - 01 mar 2020

 

La pandemia de neumonía por coronavirus, denominada por la OMS como COVID-19,34 y provocada por el virus SARS-CoV-2,45, nos tiene conmocionados con razón.  Comenzó en diciembre de 2019 en la ciudad de Wuhan, en China central, cuando se hospitalizó a un importante grupo de personas con neumonía de causa desconocida.  Y ya es considerada una pandemia que, en mayor o menor medida, alcanzó a 42 países, que en general están transitando el invierno y ha provocado un lamentable saldo de más de 2000 personas fallecidas y unas 60 mil en observación.

 

20 03 01 OP El coronavirus acecha el sarampión y el dengue ya nos atacaron 1 Imagen por computadora del coronavirus de Wuhan

Imagen por computadora del coronavirus de Wuhan

 

Las bajas temperaturas favorecen el desarrollo de las neumonías, lo que a la Argentina le da un margen de tiempo para prepararse, con las escasas medidas conocidas hasta el momento.  Sin embargo, a la fecha hay casos en observación en varias ciudades argentinas y otro en Brasil.  Los casos provenían de Europa.  Sin perjuicio del escaso número de casos, tanto nuestro país como el Brasil han activado los protocolos de control y alerta, al tiempo que varios centros hospitalarios adecuaron sectores para la posible atención de pacientes con síntomas de coronavirus.

 

Pero mientras esto ocurre hay una pandemia mundial de sarampión y dengue que evolucionan en forma alarmante en Sudamérica, sobre todo en Brasil y Paraguay, con una evolución no menos critica en nuestro país.

 

Dengue

El dengue es una enfermedad infecciosa causada por un virus, que es transmitida por mosquitos, principalmente por el Aedes aegypti.  Existen cuatro tipos del virus de dengue.  La infección causa síntomas gripales, y en ocasiones evoluciona hasta convertirse en un cuadro potencialmente mortal.  La enfermedad, a pesar de ser una sola, tiene dos formas de presentación: dengue y dengue grave.  Después de un periodo de incubación de 2 a 8 días, en el que puede parecer un cuadro catarral sin fiebre,

 

Es una infección muy extendida que se presenta en todas las regiones de clima tropical del planeta.  En los últimos años, la transmisión ha aumentado de manera predominante en zonas urbanas y se ha convertido en un importante problema de salud pública.  Contra el dengue no hay una vacuna; en algunos medios científicos se duda en lograrla por tratarse de cuatro cepas diferentes y si se inoculara más de una podría producirse la enfermedad en lugar de evitarla.  Tampoco hay una medicación específica y la mayor esperanza es el buen estado de salud y alimentación de la persona infectada.

 

20 03 01 OP El coronavirus acecha el sarampión y el dengue ya nos atacaron 2 Técnico revisando presencia de larvas de A. aegypty en contenedores de agua

Técnico revisando presencia de larvas de Aedes aegypty en contenedores de agua

 

Se atribuye el aumento urbano del dengue a la mayor posibilidad porcentual de personas expuestas y a que estas no prestan la debida atención a las medidas de prevención que las beneficiaría.  Hasta el momento, la mejor forma de luchar contra el dengue es evitar la proliferación del mosquito que lo transmite y que son muy sencillas, como la eliminación de los reservorios de agua donde los mosquitos depositan sus huevos que existen en la mayoría de los hogares y también en terrenos baldíos y depósitos de chatarra.  Si aceptamos que estamos ante un problema urbano, corresponde a cada uno de nosotros eliminar reservorios de agua, como floreros, bebederos de mascotas o cualquier otro elemento capaz de contener agua, como puede ser la tapa de una botella; además, se han encontrado larvas en obras en construcción donde no hay cuidado de aguas.  En el caso de baldíos y espacios públicos, las autoridades deben realizar fumigaciones.

 

No es menos importante recordar que los huevos depositados en época templada se mantienen latentes durante el invierno y eclosionan en la próxima temporada veraniega, razón por la cual el “descacharreo” debe ser permanente.

 

 

Sarampión

La primera señal de alarma apareció en marzo de 2018, en un jardín maternal del barrio porteño de Almagro, en una pequeña de 8 meses de edad que fue internada en un Sanatorio, donde le hicieron el primer análisis de laboratorio que dio un poco débil; por lo que se activó el protocolo que indica se debe corroborar con un análisis del genoma viral realizado en el Hospital Gutiérrez.  Los familiares, maestros y compañeros de la niña se colocaron bajo “vigilancia epidemiológica”.  Se trataba del primer caso en el país en 18 años.

Los bebés no pueden vacunarse, de manera que la barrera epidemiológica la hacen las personas que están en contacto con ellos, pero si existe un calendario de vacunación obligatorio que no fue debidamente aplicado en los últimos años y a la fecha nos encontramos con una suficiente cantidad de casos para considerar que hay una epidemia en curso.

 

20 03 01 OP El coronavirus acecha el sarampión y el dengue ya nos atacaron 3 Los bebés no pueden vacunarse

Los bebés no pueden vacunarse

 

Nicolás Kreplak, ex viceministro de Salud de la Nación, declaró que “nuestro país tiene un excelente calendario de vacunación, que incluye todas las vacunas necesarias, y tenemos muy altos índices de personas dispuestas a vacunarse; pero lamentablemente, en los últimos años no se implementaron apropiadamente las campañas y escasearon los insumos, como la misma vacuna.  La situación en la Argentina es muy diferente a la de Europa y Estados Unidos, donde son fuertes los grupos antivacunas, lo que propició la circulación de la enfermedad que puede hasta causar la muerte.  En toda América no había sarampión, pero desde hace un par de años reapareció en Venezuela, fundamentalmente por el bloqueo económico político que viene sufriendo desde hace algunos años y que influyen también en la salud pública; es probable que desde Venezuela se propagara por Colombia y Brasil”, agregó Kreplak.

 

La ciudad de Buenos Aires y el GBA es la región que mayor cantidad de casos tiene de sarampión.  Pero la secretaria de Salud de la provincia de Santa Fe, Dra. Martorano, sostuvo que “estamos con un alerta epidemiología por un brote de sarampión a nivel nacional” y brindó recomendaciones sobre la vacunación contra el sarampión para personas que viajen especialmente a la ciudad de Buenos Aires y el GBA.  El virus del sarampión provoca erupción, tos, secreción nasal, irritación de los ojos, dolor de garganta, fiebre y sarpullido; y puede dar lugar a infección en los oídos, neumonía, encefalitis y la muerte.

 

A pesar de que ya estamos finalizando la vacaciones, el Ministerio de Salud de la Nación reiteró las indicaciones de vacunación para quienes viajen a las siguientes zonas: Ciudad Autónoma de Buenos Aires y/o a los municipios bonaerenses de Campana, Escobar, Exaltación de la Cruz, General San Martín, José C. Paz, Malvinas Argentinas, Pilar, San Fernando, San Isidro, San Miguel, Tigre, Vicente López, Zárate, Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, Almirante Brown, Berazategui, Esteban Echeverría, Ezeiza, Florencio Varela, Quilmes, Gral. Las Heras, Gral. Rodríguez, Luján, Marcos Paz, Merlo, Hurlingham, Ituzaingó, Morón, Tres de Febrero, Moreno y La Matanza.  Ante esta situación, el Ministerio de Salud de la Nación impartió las siguientes indicaciones y recomendaciones de vacunación (las recomendaciones mencionadas responden a la evaluación actual del brote de sarampión en nuestro país; estas pueden variar en adelante de acuerdo a la manera en que evolucione la situación):

 

-Niños menores de 6 meses de vida: se sugiere aplazar y/o reprogramar el viaje, ya que para ellos la vacuna triple viral está contraindicada y es el grupo etario de mayor vulnerabilidad.

-Niños de 6 a 11 meses de vida: deben recibir una dosis de vacuna doble viral o triple viral considerada “dosis cero” (esta dosis no debe ser tenida en cuenta como esquema de vacunación de calendario).

-Niños de 12 meses: deben recibir una dosis de triple viral correspondiente al calendario.

-Niños de 13 meses a 4 años inclusive: deben acreditar al menos dos dosis de vacuna triple viral.

-Mayores de 5 años, adolescentes y adultos: deben acreditar al menos dos dosis de vacuna con componente contra el sarampión aplicada después del año de vida o confirmar a través de un estudio de laboratorio la presencia de anticuerpos contra sarampión.

-Embarazadas: acreditar al menos dos dosis de vacuna con componente antisarampionoso aplicada después del año de vida o confirmar a través de un estudio de laboratorio la presencia de anticuerpos contra sarampión.  Se desaconseja viajar a las embarazadas sin antecedentes comprobables de vacunación o sin anticuerpos contra el sarampión.

 

20 03 01 OP El coronavirus acecha el sarampión y el dengue ya nos atacaron 4 Paciente adulto con sarampión

Paciente adulto con sarampión

 

Las personas nacidas antes de 1965 no requieren vacunación porque son consideradas inmunes.  También desde el Ministerio de Salud de la Nación afirmaron que quienes viajen a otros países (particularmente a Brasil, Estados Unidos y Europa) “se deben aplicar las mismas indicaciones de vacunación que se definieron para los viajeros internos que visiten CABA y los municipios de las cuatro regiones bonaerenses afectadas”

 

Las imágenes fueron tomadas de la Web