por Osvaldo Pimpignano - 27 mar 2020

 

El tsunami que arrasó en marzo de 2011 la central nuclear japonesa de Fukushima y el posterior desastre, dejaron huellas que tardarán décadas en borrarse.  No solo para los ciudadanos japoneses, en particular los residentes de la zona siniestrada, sino para todos aquellos dedicados al desarrollo y mantenimiento de este tipo de instalaciones.

 

La central estaba construida, según sus diseñadores, a prueba de desastres.  Pero un detalle invalidó la eficiencia japonesa: los generadores de emergencia no estaban protegidos contra inundaciones y dejaron de funcionar por anegamiento.  Estos generadores eran los que debían garantizar el enfriamiento del núcleo de la central; y cuando estos elevaron su temperatura por sobre lo tolerable, se produjo la tragedia.

 

20 03 27 OP Fukushima hoy 1 Almacenamiento de residuos

Almacenamiento de residuos

 

La zona fue evacuada y acordonada.  Los residentes sufrieron consecuencias de diversa índole, desde ser arrasados por el tsunami con la pérdida total de sus pertenencias, hasta diversos grados de contaminación.

 

Los trabajos realizados por el gobierno japonés, en algún caso con la colaboración de otras naciones, ha sido arduo y complicado.  Nunca se había tenido que enfrentar una catástrofe de esta magnitud y los medios y experiencia disponibles resultaban insuficientes.

 

En función de las labores de descontaminación: algunos vecinos tienen la posibilidad de regresar a vivir allí; otros, pueden entrar con precauciones extremas a las áreas restringidas para visitar sus antiguas viviendas y ver si recuperan algunos enseres o recuerdos de familia.

 

20 03 27 OP Fukushima hoy 2 Enfriamiento descontrolado desde el mar

Enfriamiento descontrolado desde el mar

 

Los trabajos de descontaminación de la zona siniestrada han posibilitado para algunas de las personas que fueron evacuadas entonces, la posibilidad de regresar.  Sin embargo, no se trata de una decisión fácil: por una parte, algunos ya han rehecho su vida lejos de allí, y por otra, el área afectada aún no es, ni mucho menos, un lugar acogedor para vivir.

 

La recuperación de la prefectura de Fukushima es solo parcial ya que existen sectores de acceso completamente prohibidos (al que denominan como “La zona”), en la que los niveles de radiación son incompatibles con la vida humana.

 

Para los ciudadanos la máxima preocupación son las nuevas generaciones: "Pienso en los niños.  Dejemos que los adultos hagan lo que les dé la gana", reflexiona una antigua vecina de la zona, explicando que "los que tienen 60 o 70 años no tienen miedo a la radiación", porque "sus consecuencias empiezan a manifestarse al cabo de 30 años”, y ellos ya estarán muertos para entonces.  "Pero, ¿cómo le vas a decir que viva aquí a una mujer embarazada que está a punto de tener un hijo?  ¿Vendrán mis nietos a visitarme, acaso?", añade.

 

20 03 27 OP Fukushima hoy 3 Funcionario de la IAEA inspecciona instalaciones

Funcionario de la IAEA inspecciona instalaciones

 

Pero el problema está lejos de resolverse en el estricto sentido de la palabra.  El enfriamiento y limpieza de la planta nuclear consume ingentes cantidades de agua que ya no se sabe cómo almacenar y las opciones disponibles consisten en patear el problema a otras latitudes: arrojar esta agua que ya se contaminó al mar o evaporarla.  Cualquiera de las dos cuentan con el anticipado rechazo de la comunidad internacional.

 

Esto supone un reconocimiento o justificación de reconocimiento por parte del Japón de que el reactor empezó a liberar material radiactivo al mar, haciendo que el contenido en yodo radiactivo fuese en algunos momentos en las aguas circundantes de hasta 7,5 millones de veces superior al límite legal y que el cesio estuviese 1,1 millones de veces por encima de esos límites.  Los primeros intentos de sellar la grieta con cemento y otros métodos fracasaron.  La compañía Tepco, propietaria de la central, a inicios de abril empezó a verter al mar 11.500 toneladas de agua contaminada radiactivamente para liberar espacio dentro de la central con el objeto de albergar otras aguas aún más contaminadas del interior de los reactores.

 

20 03 27 OP Fukushima hoy 4 Trabajadores recogiendo escombros en Fukushima

Trabajadores recogiendo escombros en Fukushima

 

Desde el accidente, el proceso de descontaminación se ha llevado a cabo de forma continua durante los últimos nueve años.  Eso ha doblado la velocidad del descenso de los niveles de radiación: "Según nuestros cálculos, hemos reducido el nivel de radiactividad hasta el que se habría alcanzado de forma natural en 18 años", asegura Takafumi Matsuda, funcionario del Ministerio de Medio Ambiente de Japón.

 

Matsuda también reconoce que "el nivel de radiación aceptable se elevó oficialmente de 1 a 20 milisiéverts".  "Antes, el máximo no podía superar 1 milisiévert", recalca el funcionario, admitiendo que "probablemente se cambió el nivel aceptable de 1 a 20 para poder traer de vuelta a los residentes".  Lo que puede ser una definición política aceptable, si se desprecian los efectos futuros.

 

20 03 27 OP Fukushima hoy 5 Unidades 3 y 4 de Fukushima I el 16 03 2011

Unidades 3 y 4 de Fukushima I el 16-03-2011

 

Video: En Fukushima https://youtu.be/naVbnCrFh0g

Las imágenes fueron tomadas de la Web