por Alejandro Muñoz – 27 sep 2021
¿Qué opina usted, estimado lector, sobre las actitudes de Emiliano "Dibu" Martínez, el arquero de la Selección Argentina?
Desde este humilde espacio, intentamos siempre reflexionar sobre lo "correcto", lo "incorrecto", lo moralmente aceptable y lo que no. También, defendemos el deporte, la esencia, el potrero y toda esa ilusión que el negocio que gira alrededor de la pelotita intenta sacarnos.
Pero lo de Dibu, sinceramente, es para analizar. ¿Por qué no recibe sanciones "de oficio"? Con cámaras por todos lados, algunos gestos (como aquel en el partido contra Colombia) sobrepasan un límite y terminan siendo acciones grotescas, payasescas y de mal gusto. Martínez, que ha demostrado ser un arquero de primer nivel, mezcla ese gen 100% argentino de intentar ser el más vivo de la cuadra, con aquello de ganar como sea. No es saludable aplaudir toda ventaja o falta de respeto.
Y usted me dirá: "Ah, pero el gol de Maradona con la mano lo gritaron todos". Y ahí está el punto: ¿cuál es el límite?
por Alejandro Muñoz – 12 sep 2021
Quien escribe estas líneas es un apasionado del fútbol.
Trabajo en un canal deportivo que transmite partidos de las categorías de ascenso de nuestro país y, en la semana, se rumoreaba que algunos encuentros iban a tener alguna "ayuda extra" por parte de determinados árbitros hacia determinados equipos.
Quien escribe estas líneas es, además, hincha del club Tristán Suárez, que enfrentó el viernes al puntero de la Zona B de la Primera Nacional (la segunda categoría): Barracas Central. El Guapo, como apodan a este conjunto de la Ciudad de Buenos Aires, tuvo como presidente hasta hace pocos meses a Claudio "Chiqui" Tapia, mandamás de la Asociación del Fútbol Argentino. Ahora, quien preside las riendas del club es Matías, su hijo.
Quien escribe estas líneas sostiene que el fútbol es un deporte puro. En el inicio del partido, el árbitro Carlos Córdoba anula un gol de Suárez por una falta imposible de determinar. Usted mismo puede hacer el ejercicio de mirar el video que acompaña este artículo. Segundos después, 3 penales en menos de 20 minutos (2 para la poderosa visita, 1 para el local, alguno de ellos bien sancionado), determinan un 2-1 parcial en favor del líder de la categoría.
https://www.facebook.com/sentimientolechero/videos/160040652943666
El señor Córdoba, el encargado de impartir "justicia", con sus fallos arbitrales, ya había beneficiado a la misma institución en partidos contra Nueva Chicago e Instituto.
Quien escribe estas líneas afirma, sobre todas las cosas, que el fútbol es el deporte más hermoso del mundo. En el minuto 50 del segundo tiempo, un cabezazo limpio, sin marca, sin posibilidad de cobrar posición adelantada, penal o suspensión del partido, determina el 2-2 para el local contra el equipo cuyo director técnico es el relator deportivo Rodolfo De Paoli.
Y que viva el fútbol...
por Alejandro Muñoz – 19 jul 2021
¿Qué cambió, puertas adentro, para que el fanatismo del propio plantel de la Selección Argentina por Lionel Messi se materialice en declaraciones y en muestras de afecto?
El sorpresivo y fundamental nuevo arquero del equipo, Emiliano "Dibu" Martínez, sostuvo este fin de semana que por Messi "daría mi vida; ¿cómo no le voy a rendir al mejor del mundo?"
El festejo inicial, en los primeros segundos de celebración tras ganar la Copa América, muestra a una enorme parte del equipo buscando a su capitán para abrazarlo y emocionarse juntos en, tal vez, una muestra de que para muchos era más importante que el rosarino se coronara por primera vez con el seleccionado, aún por encima del propio logro individual de cada jugador.
El cumpleaños número 34 de Messi también tuvo muestras en las redes sociales: todos haciéndole un asado, todos festejando su día con una torta de por medio, todos llevándole un regalo a su habitación.
El gesto de un marcado (y nuevo) liderazgo, también se dio en plena alegría sobre el campo de juego del mítico estadio Maracaná, cuando las cámaras captaron el momento en que Rodrigo De Paul iba a comenzar un cántico burlándose de los brasileños, pero el capitán lo frenó en seco y todos lo siguieron en silencio.
¿Qué cambió? ¿Madurez? ¿Un plantel mucho más joven que ve en el crack del Barcelona a una leyenda cuya carrera va llegando a su final? ¿El lógico encandilamiento de compartir tiempo y espacio con un tipo que es el que más partidos jugó con la Selección, el que más goles convirtió y el que ganó (casi) todo lo que disputó en su carrera? ¿Una mezcla de todo esto?
El fútbol argentino disfruta esta nueva etapa de Lionel Andrés Messi con la camiseta albiceleste.
por Alejandro Muñoz – 16 ago 2021
Una vez pasadas las primeras efervescencias de la salida de Lionel Messi del Barcelona y su llegada al PSG, desde algún pequeño lugar del mundo surge un interrogante: ¿y si a partir de este hecho, el mundo del fútbol empieza a cambiar en su forma de entender el negocio? Puede resultar fácil la primera respuesta: "Va a ganar más ahora que antes". ¿Pero si solo termina siendo el último eslabón de una cadena despiadada de dinero, contratos y lujos desmedidos para el mundo en el que vivimos?
Quizás (perdóneme, estimado lector, si peco de ingenuo) puede comenzar a cambiar el modo de elaborar contratos, sabiendo que en un futuro esos números astronómicos podrían devaluar la economía de algún club. "Acordate lo que pasó con Messi y el Barça", podría ser la frase elegida. Tal vez el negocio busque otros rumbos, los futbolistas cobren por, justamente, ser futbolistas, y las empresas vuelvan a invertir el dinero necesario. Hasta ahora, la plata se despilfarra. ¿La tan mentada "crisis post covid" no llega al deporte más marketinero del mundo?
Una vez más, pido disculpas si mi ingenuidad no tiene sustento. Pero, ¡qué lindo sería que el fútbol vuelva a ser un deporte!
por Alejandro Muñoz – 30 may 2021
Cuando su papá murió a sus once años, N'Golo y sus ocho hermanos tuvieron que redoblar sus esfuerzos para poder llevar dinero a casa. ¿Cuál era el trabajo? Juntar basura, revolver lo que otros tiraban para poder conseguir algo, ya sea para comer o que pudiera venderse para comprar... comida.
Hijo de padres nacidos en Mali, N'Golo trataba o al menos intentaba soñar con ser jugador de fútbol. Las duras calles de Francia no eran nada sencillas para sus 168 centímetros y los clubes no le daban la chance de poder demostrar sus ganas de triunfar. Un día, en un entrenamiento de un equipo humilde, le hizo un tackle a un compañero, en broma, y un director técnico le dijo que podría hacerlo probar suerte con el rugby. El joven N'Golo no aceptó la oferta y siguió intentando con aquel sueño de ser futbolista.
El humilde Union Sportive Boulogne, de la tercera división, le dio la primera chance. Sus buenos rendimientos lo hicieron llegar al Caen, también de Francia. Pero el primer gran salto se dio en 2015, cuando Claudio Ranieri se lo llevó para el Leicester, que comenzó aquella temporada intentando salvarse del descenso y la terminó como el impensado campeón de la Premier League de Inglaterra. N'Golo brilló y se transformó, para el mundo del fútbol, en el gran N'Golo Kanté. Un mediocampista con "quince pulmones", como alguna vez lo definió el también francés Paul Pogba. Si hablamos de selecciones, primero fue Mali quien le ofreció la chance de representarlos, pero él agradeció y dijo que no en 2015. Lo mismo hizo en 2016, porque dijo que esperaba una invitación del seleccionado francés. Esa invitación llegó en 2017 y el gran N'Golo Kanté, aquel chiquilín que revolvía la basura a los once, se transformó a los veintisiete en Campeón Mundial con la camiseta de su país.
Este 29 de mayo, brilló en la final de la Champions League jugando para el Chelsea, que le ganó al Manchester City en Portugal. Kanté, lo repetimos, pasó de ser un chatarrero a ganar, con menos de tres años de diferencia, los dos torneos más difíciles de ganar en el fútbol. Al destino ya le había ganado hace rato.



