por Alejandro Muñoz – 17 dic 2021
Conocido el anuncio de Sergio Agüero sobre su retiro de la actividad profesional, al repasar los números de su carrera era difícil imaginar un cierre tan abrupto.
Partidos
781
Goles
426
Títulos
21
Un tipo que se dio el lujo de ser bicampeón mundial sub 20, que después de tantas frustraciones pudo ganar un título con la Selección mayor y que, además, ganó un Oro olímpico.
Esta historia merece terminar en una cancha y con un final mucho más feliz.
por Alejandro Muñoz – 04 dic 2021
Soy hincha de Boca. Confeso, sin problemas de reconocerlo. En los últimos días (meses, años), una situación se transformó en recurrente: la de jugadores que le faltan el respeto a la institución y a sus hinchas, escudados en la protección de los medios que los tildan de futbolistas "fuera de serie", "talentosos", "de los que cuesta encontrar".
Edwin Cardona, Sebastián Villa, Cristian Pavón, entre otros, son deportistas que en los últimos tiempos, en diferentes momentos, han optado por retirar sus pertenencias del club por decisión propia, olvidándose de la importancia de un contrato firmado. Han decidido en qué momento se iban a tomar vacaciones, sin importar los objetivos grupales. Han decidido, también, viajar por cuestiones familiares a sus países de origen, pero viralizar fotos en fiesta: lisa y llanamente, "de joda". Han manifestado sus (no) ganas de vestir la camiseta de Boca. Han llegado ebrios a una concentración.
Les han faltado el respeto al hincha. Y cuando realmente tienen que estar a la altura de las circunstancias, pasan desapercibidos. Pero contra Sarmiento y Patronato la rompen y vuelve el jueguito mediático de la diferencia que marcan en el fútbol argentino.
Basta.
por Alejandro Muñoz – 05 nov 2021
No. Quien escribe esta nota no se equivocó al nombrar al actual vicepresidente de Boca Juniors, uno de los mejores futbolistas que dio el país en los últimos 25 años.
Y no es casualidad que quien escribe esta nota haya elegido esos dos nombres para equivocarse: el presente de Juan Román Riquelme se parece, y mucho, a los tormentosos años de Daniel Alberto Passarella como presidente de River.
Ambos ídolos futbolísticos inolvidables en los dos equipos de mayor convocatoria del país, llegaron al poder con la chapa y el cartel de lo conseguido dentro de la cancha: títulos, goles, gloria, reconocimiento. Olvidaron algo fundamental, que es prepararse para ser dirigente, para entender cómo se manejan finanzas, contratos, negociaciones, etc.
El poco tacto para relacionarse con los demás cuando las ideas no son las mismas, es otro punto en común. Esa sensación de que siempre se van a salvar solos, también.
Ojo, quien escribe estas líneas tiene en Riquelme y en Martín Palermo a sus dos referentes futboleros que más marcaron su adolescencia, porque la época de Carlos Bianchi, para un pibe que tenía 12-13 años cuando comenzó la gloria, es inolvidable. El tema es que pasaron los años y no se puede conducir a un club multimillonario como si se fuera a patear un tiro libre al ángulo.
JR puede enderezar el endeble rumbo del Xeneize, pero si no cambia su manera de expresarse y de tratar a su entorno, puede terminar en algo negativamente histórico.
Igual que Daniel Alberto.
por Alejandro Muñoz – 22 nov 2021
Con 1.500 efectivos policiales correspondientes a la División de Caballería, perros, Infantería, Grupo de Prevención Motorizada (GPM) y personal de seguridad privada, se disputó la final de la Primera Nacional por un ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino. El estadio elegido, luego de muchas idas y vueltas, fue el Florencio Sola, de Banfield. Algunos meses atrás, la dirigencia de este club tuvo la idea de eliminar cualquier tipo de alambrado o acrílico que separara las tribunas del campo de juego.
Con tantos problemas que generó este partido, por los errores/horrores arbitrales que beneficiaron a Barracas, conjunto desde el que Claudio Tapia comenzó a erigirse como mandamás de la AFA; con tantas especulaciones por parte de la prensa y de la opinión pública futbolera, si había que elegir un estadio conociendo también la multitud y los antecedentes de los seguidores de Tigre... ¿había necesidad de optar por un estadio sin alambrado?
Todo terminó en paz. Así que no hay nada más para analizar.
por Alejandro Muñoz – 29 sep 2021
¿Qué es ser un barrabrava en la Argentina, hoy? Un animalito que pertenece a un negocio gigante en el que están metidos políticos, policías, dirigentes, medios de comunicación. En el que todos te preguntan "Ah, ¿pero vos tenés pruebas de lo que decís?”, y nadie se hace cargo.
El barra promedio es un animalito analfabeto (no todos) que domina a los gritos la tribuna, el estacionamiento, el buffet, la merca, anda en un auto último modelo sin tener un trabajo mínimamente explicable y suele colaborar con ciertos políticos como "guardaespaldas", "chofer" o "secretario".
El barra es un muñeco que jamás va a recibir un repudio del todo enérgico de algún político de peso, porque no vaya a ser cosa que se destape la olla.
El barra es el cáncer casi imposible de extirpar, porque se lo fue creando y dándole poder y ahora que creció no hay salida visible, al menos en el corto plazo.
Pueden romper autos y cagarse a tiros a metros de una escuela, que nadie va a levantar mucho la voz.
Ni Macri, ni Alberto, ni Cristina, ni Larreta van a enojarse o meterse en este quilombo. No vaya a ser cosa que pierdan votos.
El barrabrava está para eso. Es el error de la sociedad. Es el plan perfecto que salió mal.
Ver video: https://youtu.be/qBTh13CCxZo


