por Juan Carlos Latrichano – 08 nov 2019

 

Parece una noticia irreal, pero afortunadamente es cierto.  Desde el 28 de octubre hasta el 7 de noviembre, el Banco Central habría comprado entre quinientos y setecientos millones de dólares.

 

¿Qué es lo que hizo que se discontinúe la tendencia de ventas permanentes?

Indudablemente, la pauta de doscientos dólares mensuales impuesta a cada persona.  Recordemos que la pauta vigente hasta el día 25 de octubre era de 10.000 dólares.

 

Más allá de la mala prensa que tiene este tipo de medidas, debemos apuntar que el mercado consideró que esta disposición era efectiva; y por lo tanto, decidió desprenderse de divisas, atento a la idea de que el tipo de cambio se estacionaria en la zona de 60 pesos.  La falta de pesos colaboró en igual forma.

 

En medio de esto, ayer se abonaron más de doscientos millones de dólares  en concepto de intereses del Bonar 24.  Y ni se notó en el movimiento de  las reservas.

 

No es para dar la vuelta olímpica, pero es una buena noticia.

 

 

por Juan Carlos Latrichano – 30 oct 2019

 

El domingo 27 a la noche, el directorio del BCRA bajó el máximo por persona para adquirir dólares a precio oficial.  Pasó de un límite de 10.000 a 200 dólares.  La necesidad de bajar el parámetro era evidente.  Tras el primer día de aplicación, pudimos observar el descenso del precio de la divisa, tanto del oficial como del blue.  Al mismo tiempo, el Central no perdió reservas.  Ambos objetivos alcanzados parecían un imposible la semana pasada.  Varios analistas pedíamos un achique de la pauta, aunque no en forma tan abrupta.

 

A priori podemos decir que se redujo  la hemorragia.

 

¿Cómo sigue esto hacia adelante?

En principio, es probable que en los próximos días se incremente la brecha entre el dólar oficial y el blue.  Si esto es así, la tentación diabólica estará al acecho.  Los importadores, si pueden, sobrefacturaran; y los exportadores, subfacturaran.  Ello hace necesario extremar controles.  Por otra parte, será  necesario lograr que los ingresos pendientes de los exportadores se realicen.  Para ello, impedir que accedan al crédito sin que hagan ese paso será más que necesario.  Finalmente, poner un límite en el gasto de los usuarios de tarjetas de crédito en el exterior, será un complemento imprescindible.

 

Cerrada definitivamente la hemorragia, cabrá hablar de producción.

 

 

por Juan Carlos Latrichano – 18 oct 2019

 

El candidato por el Frente de Todos, Alberto Fernández, señaló que el actual Gobierno elevó la deuda en forma significativa.  A su vez, el señor Presidente, Mauricio Macri, respondió que en la gestión anterior la deuda había crecido un 38%, en tanto que en su Gobierno dos tercios del crecimiento obedeció a pagos de deuda pendiente y el tercio restante al déficit fiscal.  Según datos publicados por la Secretaría de Finanzas de la Nación (que pueden consultarse en la página respectiva), en el año 2004 la deuda representaba un 118,1% y en el 2015 un 52,06% del PBI.  Por lo tanto, vemos que la deuda en la gestión anterior no creció sino que disminuyó a menos de la mitad.  Por otra parte, resulta poco clara la mención acerca de que dos tercios de la deuda contraída fueron para pagar deuda anterior.  Si miramos la información antes citada, vemos que entre el 1 de enero de 2016 y el 30 de junio de 2019 la deuda creció 96.000 millones de dólares.  Luego, dos tercios son 64.000 millones de dólares.

 

¿Es eso lo que se pagó de deuda anterior?

No.  Lo que se pagó de deuda anterior fueron 9.300 millones de dólares  correspondientes a los fondos buitre.  Por lo tanto, la explicación no cierra.  Además, si se pagó  una deuda registrada emitiendo otro título, eso constituye una operación permutativa.  Por lo tanto, la deuda no debería subir.

 

Para finalizar, deseo señalar que al cierre de 2015 la deuda era del 52,06% del PBI, mientras que al 30 de junio de 2019 era 80,7%.  Ah, falta la devaluación de agosto que exponenció aún más el problema.  El default técnico en el que nos hallamos muestra otra diferencia enorme respecto al cierre de 2015.  En esa fecha, el FMI no estaba ni en el banco de suplentes.

 

Son pequeñas enormes diferencias.

 

 

por Juan Carlos Latrichano – 26 oct 2019

 

El candidato por el Frente de Todos dio indicios de que iniciará su gestión  conformando un Consejo Económico y Social, que en la parte inicial lleve a un pacto de las fuerzas en pugna, especialmente empresariales y sindicales.  Se aspira a frenar el impulso inflacionario, al tiempo de pautar incrementos salariales que jueguen en función  de ese objetivo.

 

Cabe destacar que este tipo de acuerdos tiene muy mala prensa, especialmente porque se lo relaciona exclusivamente con el congelamiento de precios.  Sin embargo, debemos destacar que es mucho más que eso y que en materia de precios se trata de pautas acordadas.

 

La experiencia en Europa es rica en este tipo de políticas.  Particularmente Holanda, superó la crisis de la década del setenta con esta aplicación.  Cabe agregar que a la fecha esto está  pautado por ley y se aplica en forma permanente.

 

Para comenzar a tener éxito con esta herramienta, en nuestro país  debemos tener un conocimiento profundo de la misma.  De lo contrario, cualquier crítica la hará vulnerable.  Si esto ocurre, la puja distributiva será irrespirable.

 

 

por Juan Carlos Latrichano – 09 oct 2019

 

Quedan pocos días para que se cierre el presente año.  Hasta aquí el presagio hiperinflacionario de los alarmistas de siempre fue sólo eso.  Un presagio.  El mismo cerrará con una tasa de alrededor del 55%.  Cabe recordar que para que exista una hiper se debe verificar esa tasa, pero con una muy pequeña diferencia.  En efecto, la misma debe ser mensual.  Esos economistas me recuerdan al cuento en el que te preguntaban: ¿qué hacen dos gallegos disfrazados de muerte en el campo?  Pues, siembran pánico.

 

Hasta aquí, sólo les queda salir a explicar la razón que los condujo al error.  Tremendo error.

 

Ahora apareció el hermano mayor de ellos.  Sí, el que fuma.  El Dr. Domingo Cavallo.  ¿Qué fue lo que dijo?  Que el Gobierno se ve obligado a emitir para cumplir los compromisos en pesos.  Lo siguiente es parte de lo que dijo:

“Todas estas precauciones persiguen evitar que la hiperinflación se desate en la transición entre el gobierno saliente y el que resulte elegido, pero no aseguran que no se vaya a producir durante 2020 o 2021”.  Por lo cual, “es clave que los asesores económicos de los candidatos adviertan los peligros que se presentan en el horizonte y no sean complacientes”.

 

Esto lo señaló en la página de Ámbito Financiero, del 9 de octubre del corriente.

 

No va más...  Hagan sus apuestas señores.  Por lo pronto, yo digo que es otra sembrada de pánico.  Cargada de error, claro.