por Juan Carlos Latrichano - 05 nov 2018

 

 

El tipo de cambio alcanzaba a fines de septiembre un valor superior a los 40 pesos. Esto hacía que el índice del tipo de cambio multilateral real se ubicase para esa misma fecha en un valor de 142, alcanzando el nivel más alto de estos últimos años. Cabe aclarar que el citado índice permite evaluar el nivel de competitividad del país. Desde luego, cuanto mayor es el índice mayor será el nivel de competitividad.

 

Tengamos presente que para esa fecha se observaba que nuestros vecinos fronterizos venían a comprar a nuestro país. A la fecha, los precios de ellos son apenas más caros que los nuestros. Esto provoca una desaceleración de estas operaciones.

 

¿Qué ocurrió desde fines de septiembre a la fecha?

El tipo de cambio nominal fue bajando en su cotización en tanto que los precios internos subieron. El resultado fue la baja del índice del tipo de cambio multilateral real de casi un 20%.

 

¿Cómo impacta esto en los productores que habían decidido exportar?

La caída del precio de dólar y la inflación local lo desmotivaron. Ah, me olvidaba… la tasa de interés juega un papel protagónico a la hora de sumar desmotivaciones. Encima, las ventas internas vienen cayendo, lo que hace que los costos fijos aumenten por unidad de producto.

 

 

por Juan Carlos Latrichano - 28 oct 2018

 

 

El año va cerrando observándose un panorama recesivo que indudablemente se extenderá, por lo menos, hasta mediados del año próximo. Casi todas las variables que deben subir bajan y las que deben bajar suben.

 

Al mismo tiempo, a la caída del PBI se le añade la baja de la participación del ingreso de los trabajadores como porcentaje del ingreso. Ingreso que a su vez disminuye si calculamos el ingreso nacional atento a que la renta de los extranjeros aumenta, especialmente por el aumento de la renta financiera que se gira al exterior.

 

La deuda pública crecerá este año más de un 30% del Producto Bruto Interno. La devaluación de nuestro peso aportó la mayor parte de este pésimo desempeño. Desde luego, esto impactará en el crecimiento de los intereses que el país pagará.

 

El panorama fiscal, si bien muestra una mejora en el desempeño del resultado primario, presenta las siguientes observaciones:

 

a) El gasto creció un 10% menos que la recaudación, principalmente por el atraso salarial y el de los haberes jubilatorios.

b) La mejora de este resultado se empaña por el crecimiento de los intereses. Con esto, el resultado financiero luce rígido.

 

Del mismo modo, en el plano externo vemos que si bien la balanza comercial mejora su desempeño, no es menos cierto que este resultado se obtiene por la baja de importaciones (especialmente las importaciones de bienes de capital, que cayeron un 40% en septiembre con respecto a igual mes del año pasado). Cabe agregar que la recesión contribuye y mucho con esto. Las exportaciones pese a la devaluación cayeron.

 

Espero que si algo sale bien no sea por error.

 

 

por Juan Carlos Latrichano - 16 oct 2018

 

 

El actual Gobierno está logrando un record histórico. En efecto, al cabo de estos primeros tres años de gestión, está haciendo coincidir la caída del Producto Bruto Interno con el déficit consolidado de la balanza comercial.  Resultado nunca visto hasta aquí.  Durante el Gobierno militar de 1976/83 y el del radicalismo en 1984 /89 tuvimos caída del PBI con saldo deficitario en el consolidado de la cuenta corriente del balance de pagos.  Ese era un resultado hasta ahí inédito.  Pero el saldo de la balanza comercial arrojó en ambos períodos saldo positivo.

 

Los resultados obtenidos hasta aquí ponen de manifiesto que el famoso ciclo parada-arranque ha dejado de funcionar.  Históricamente, una caída del PBI era acompañada por un superávit de la balanza.

 

¿Qué fue en principio lo que produjo esta situación?

A mi modo de ver debemos tener en cuenta las siguientes causas:

a) En la primera etapa, que culminó a fines del año pasado, el atraso cambiario.

b) En lo que va del presente año y hasta fines de septiembre, un ascenso alocado del dólar que aceleraba las compras al exterior para evitar pagos superiores. Al mismo tiempo los exportadores dilataban sus operaciones.

c) A partir de este mes, bajas en la cotización del dólar con subas de los precios internos. Con esto a la vista, los productores carecen  de señales claras.

 

Si no se fija una política alternativa, este record lamentable se va a mantener.

 

por Juan Carlos Latrichano - 23 oct 2018

 

 

Hasta fines de septiembre, el precio del dólar ascendía en forma incesante. En los primeros 9 meses del año, la devaluación del peso fue del 100%. El desarme parcial de las Lebacs obraba en consecuencia. Así, fue que la cotización superó los $ 40 por dólar, valor que elevó el índice del tipo de cambio multilateral real a 142 al 30 de septiembre, coincidiendo con datos verificados a fines de 2009, fecha a partir de la cual se fue produciendo un fuerte descenso hasta alcanzar valores inferiores a 100.

 

Por ello, y dada la apertura indiscriminada en estos últimos años, la balanza comercial fue negativa. Cabe aclarar que el índice del  tipo de cambio multilateral real lo publica el BCRA y no solo mide la devaluación de nuestro peso y el impacto de la inflación local, sino que además toma devaluaciones e inflaciones de terceros países, en la proporción con la que operan en nuestro comercio exterior.

 

¿Qué ocurrió en octubre?

El Gobierno fijó una política de emisión cero, con tasas para las Letras de Liquidez del 72% anual, que en términos efectivos superan el 100%. Y con ello, provocó un descenso del precio de las divisas. Esto y la inflación, hicieron que el tipo de cambio multilateral baje a 125 (dato al 19 de octubre), es decir que se produjo una pérdida de competitividad superior al 10%.

 

Indudablemente, las ventajas competitivas de la devaluación se van licuando. Recordemos que a fines de septiembre se hablaba de vecinos fronterizos que venían a comprar a nuestro país y hoy se dice que nuestros precios son un poco más bajos que los de los países limítrofes.

 

Lentamente, marchamos hacia un nuevo atraso cambiario hasta que la presión rompa esta estrategia.

 

El Gobierno alterna devaluaciones con apreciaciones. El país lo sufre y mucho.

 

 

por Juan Carlos Latrichano - 13 oct 2018

 

Cuando existía amplio consenso entre los analistas económicos acerca de que el valor de 40 pesos por dólar promovía el comercio exterior, advertimos que el Gobierno lo deja descender a una zona cercana a los 37 pesos, en tanto el ritmo inflacionario va reduciendo aún más su valor en términos reales. El índice del tipo de cambio multilateral real que mide el BCRA y que permite evaluar cuan competitiva o no resulta la paridad cambiaria, muestra que en muy pocos días el mismo descendió 16 puntos.

 

¿Por qué se produce este resultado?

Básicamente por las siguientes dos razones:

 

a) El Gobierno vuelve a utilizar el ancla cambiaria para acotar el ritmo inflacionario.

b) La política monetaria consistente en emisión cero impide que el BCRA compre divisas en forma abundante.

 

¿Arranca o no arranca?

Difícil. El productor no encuentra señales duraderas. Cuando decide comenzar a producir para exportar, porque el tipo de cambio lo motiva, observa que el mismo inicia un descenso. Y la motivación desaparece.

 

Desde luego, hacen falta señales claras que se extiendan en el mediano plazo. Siempre y cuando queramos salir de este lío. En fin.